
En España se ha intensificado un nuevo episodio de tensión entre los tasadores profesionales de inmuebles y las grandes entidades financieras. La Asociación de Tasadores Hipotecarios (AETH) sorprendió al anunciar una suspensión parcial de la huelga: a partir del 23 de diciembre, los especialistas vuelven a aceptar encargos de particulares, aunque las restricciones para los bancos y sus socios permanecen vigentes. El motivo es el prolongado silencio y la falta de acciones constructivas por parte de los directivos de las empresas tasadoras y sus organizaciones sectoriales.
La decisión de reanudar parcialmente la actividad se tomó tras una semana de paro iniciada el 15 de diciembre. Los tasadores recalcan que este paso busca evitar más dificultades a familias y emprendedores que necesitan cerrar una hipoteca de forma urgente. Aun así, mantienen su protesta contra el sistema actual y exigen cambios que les permitan trabajar sin pérdidas y garantizar la calidad de sus servicios.
Motivos del conflicto
El centro de la polémica es el modelo laboral que predomina en el mercado de valoraciones hipotecarias. Según datos de AETH, la mayoría de los profesionales trabaja como autónomos y su remuneración prácticamente no ha variado en los últimos años. En algunos casos, los tasadores reciben apenas una quinta parte de lo que paga el cliente final, y sus ingresos muchas veces no alcanzan ni siquiera el salario mínimo legal. Al mismo tiempo, las exigencias de calidad y volumen de trabajo no dejan de aumentar: nuevas regulaciones, controles adicionales y documentación cada vez más compleja.
Los tasadores advierten que esta situación pone en riesgo no solo su futuro profesional, sino también la fiabilidad de todo el sistema de crédito hipotecario. Consideran que las tarifas bajas y la presión constante por parte de las empresas obligan a los profesionales a trabajar sin poder dedicar el tiempo necesario a cada valoración, lo que aumenta el riesgo de errores y disminuye la confianza en los resultados.
Reivindicaciones de los profesionales
El objetivo principal de la huelga es lograr un acuerdo sectorial que garantice unos estándares mínimos de remuneración y condiciones laborales. Entre las demandas clave figuran: establecer tarifas mínimas vinculadas a los costes reales de elaboración de los informes, indexar periódicamente la remuneración según la inflación y cambios en la legislación, y definir contratos transparentes y justos.
Los tasadores reclaman el derecho a rechazar encargos inviables de forma autónoma, exigen plazos claros de pago (no superiores a un mes), compensaciones por desplazamientos y transparencia en la fijación de honorarios. Además, solicitan la creación de organismos independientes para la resolución de disputas entre profesionales y empresas, así como garantías de independencia profesional, de modo que el tasador colabore directamente con la empresa de tasación y no con el banco.
Impacto en el mercado
La continuidad de la huelga en el sector bancario ya empieza a repercutir en el mercado inmobiliario. Prácticamente todas las operaciones hipotecarias gestionadas a través de bancos se ven amenazadas por retrasos: sin una tasación oficial, no es posible tramitar el crédito y, por tanto, finalizar la compra de la vivienda. A la vez, los clientes particulares que acuden directamente a empresas acreditadas pueden volver a obtener la documentación necesaria.
Desde AETH subrayan que sus acciones no tienen como objetivo encarecer artificialmente las hipotecas. Al contrario, los profesionales buscan un reparto justo de los ingresos y eliminar comisiones injustificadas, para que cada parte involucrada reciba una retribución adecuada por su labor. Según la asociación, solo así se pueden mantener la calidad y la independencia de las tasaciones y, en consecuencia, la confianza en el sistema hipotecario en general.
Perspectivas de negociación
Actualmente, los representantes de los tasadores están abiertos al diálogo y esperan una respuesta por parte de la dirección de las empresas de tasación y sus asociaciones. Si se logra un acuerdo, es posible una reanudación completa de las actividades incluso en el segmento bancario. Sin embargo, si las negociaciones vuelven a estancarse, el mercado podría enfrentar nuevos retrasos y complicaciones en la tramitación de hipotecas.
Durante las próximas semanas la situación seguirá siendo tensa: del resultado de las negociaciones depende no solo el futuro de miles de profesionales, sino también la estabilidad de todo el mercado hipotecario de España. Tanto los actores del sector como los potenciales compradores de vivienda siguen atentamente el desarrollo de los acontecimientos.
Cabe destacar que la Asociación Española de Tasadores Hipotecarios (AETH) agrupa a profesionales especializados en la valoración de inmuebles para la concesión de créditos hipotecarios. La organización defiende activamente los intereses de sus miembros, apuesta por elevar los estándares de calidad y transparencia en el mercado, y promueve de manera regular el debate sobre los principales retos del sector. En los últimos años, AETH se ha consolidado como uno de los principales referentes en cuestiones de regulación de la actividad de tasación en el país.










