
En Móstoles, el juzgado de violencia sobre la mujer ha iniciado diligencias tras la denuncia presentada por una exdiputada del Partido Popular contra el actual alcalde, Manuel Bautista, y la propia formación política. La denunciante afirma haber sido víctima de acoso sexual y presión profesional por parte del regidor, así como de inacción por parte de las estructuras partidistas. Según informa El País, la jueza ha apreciado indicios de posibles delitos relacionados con acoso sexual y laboral, vulneración de la integridad moral y divulgación de datos personales.
Acusaciones y reacción judicial
La denuncia, presentada en abril, detalla los hechos que comenzaron en el otoño de 2022, cuando Bautista invitó a la exdiputada a unirse a su equipo e integrarla en la lista electoral. Según la denunciante, tras negarse a responder a insistentes propuestas de índole íntima, la relación con el alcalde se deterioró bruscamente. Sostiene que fue objeto de aislamiento, apartada de sus funciones y humillada en el trabajo. Los documentos judiciales recogen la difusión de rumores y comentarios de índole sexual dentro del partido, lo que, según la denunciante, la llevó a plantearse abandonar la política incluso antes de las elecciones.
La jueza ha citado a la denunciante para interrogarla el 29 de junio y ha ordenado una evaluación médica para determinar un posible daño a la salud. Además, en el marco del caso, serán interrogados 11 testigos, entre ellos la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el secretario regional del PP, Alfonso Serrano, y Ana Millán, quien supervisó la investigación interna.
Investigación interna y presiones
Según El País, la exdiputada solicitó en varias ocasiones ayuda a la dirección del Partido Popular, exigiendo una investigación interna y la activación de los protocolos contra el acoso. Sin embargo, según sus declaraciones, el partido no adoptó medidas efectivas. En una de las reuniones, según la denuncia, Ana Millán trató de disuadirla de acudir a los tribunales, aduciendo posibles consecuencias para su familia y vida personal. Finalmente, la denunciante renunció a su cargo y abandonó el partido, en el que militaba desde 2010. La investigación interna, afirma, se cerró sin escuchar su versión ni la de los testigos.
Reacción pública y repercusión política
Después de que El País publicara los detalles de la denuncia, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, apoyó públicamente al alcalde Bautista, afirmando que desconoce el fondo de las acusaciones y que, según ella, el regidor «realiza un excelente trabajo». Los partidos de la oposición, en especial Más Madrid, volvieron a exigir la dimisión del alcalde, señalando el carácter sistemático de las acusaciones de acoso y abuso de poder.
En la denuncia también se menciona un episodio de posible divulgación de datos personales: tras la publicación de la historia en los medios, representantes de las autoridades regionales difundieron la correspondencia con la denunciante, donde se revelaba su identidad. Las autoridades explicaron esto como un error técnico.
Contexto y casos relacionados
La situación en Móstoles se ha convertido en otro ejemplo de cómo los conflictos internos y las acusaciones de acoso afectan el ambiente político en España. Casos similares ya han sido tema de debate público, como ocurrió con el regreso de Mónica Oltra a la política en medio de un proceso judicial — los detalles de este caso pueden encontrarse aquí. En ambos casos destaca no solo la misma existencia de las acusaciones, sino también la respuesta de las estructuras partidistas y las autoridades ante las denuncias de las víctimas.
En el marco de la investigación sobre el caso de Móstoles, la Fiscalía solicitó previamente la apertura de diligencias previas. Actualmente, el tribunal ha comenzado a llevarlas a cabo, y el desarrollo futuro de la situación podría influir en los procesos internos del partido y en la imagen del Partido Popular en la región.












