
En Barcelona tuvo lugar un encuentro que podría cambiar el equilibrio de la cooperación tecnológica entre México y Cataluña. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el presidente del gobierno catalán, Salvador Illa, visitaron el Barcelona Supercomputing Center (BSC), uno de los principales centros científicos de Europa. A la delegación se unieron la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades de España, Diana Morant, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Según señala El País, esta visita da continuidad a la estrategia de acercamiento entre ambas regiones en el ámbito de las altas tecnologías.
Cataluña se está convirtiendo en un socio estratégico para México en materia de independencia tecnológica. El foco está puesto en el desarrollo de capacidades de supercomputación y el intercambio de conocimiento científico. El Barcelona Supercomputing Center ya desempeña un papel clave: apoyó la creación del Centro de Análisis de Datos y Supercómputo de la Universidad de Guadalajara (CADS) en México. En diciembre del año pasado, Salvador Illa firmó con colegas mexicanos un acuerdo de cooperación que contempla investigaciones conjuntas, proyectos innovadores e intercambios académicos. A pesar de las diferencias en capacidades técnicas —el MareNostrum en Barcelona opera a cientos de petaflops, mientras que el centro mexicano aún es menor en potencia—, ambas partes apuestan por un intercambio de experiencias a largo plazo y el desarrollo del entorno científico.
La visita de Sheinbaum a Barcelona tuvo lugar en el contexto de su participación en el IV Encuentro en Defensa de la Democracia, así como después de que negara públicamente la existencia de una crisis diplomática entre México y España. Al mismo tiempo, la presidenta de México enfatizó la importancia de reconocer el papel de los pueblos indígenas en la identidad nacional. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, destacó por separado la relevancia política del encuentro, subrayando la profundidad de las relaciones entre ambos países y la necesidad de fortalecer las alianzas internacionales justamente en este momento.
La ministra Diana Morant vinculó el desarrollo de la cooperación científica con el fortalecimiento de la democracia y la paz, y recordó además los proyectos conjuntos en el ámbito de la inteligencia artificial que se llevan a cabo con el apoyo del BSC. Según ella, Barcelona ya se ha convertido en un centro científico internacional con una fuerte atracción para los investigadores. En la delegación también participaron la ministra de Investigación y Universidades de Cataluña, Núria Montserrat, el representante del partido Comuns y secretario de la primera mesa del Congreso, Gerardo Pisarello, así como el reconocido cantante Joan Manuel Serrat.
La cooperación entre México y Cataluña avanza en el contexto de otros acontecimientos relevantes en la región. Por ejemplo, recientemente en Barcelona se debatía una nueva coalición de fuerzas de izquierda, lo que también refleja la tendencia a buscar nuevos formatos de interacción internacional e interregional —más información sobre ello se puede encontrar en el artículo sobre las negociaciones para la formación de la coalición en Barcelona.
Según El País, el acuerdo entre BSC y CADS prevé no solo investigaciones conjuntas, sino también el intercambio de infraestructuras para computación de alto rendimiento. Esto permitirá a la parte mexicana acelerar el desarrollo de sus propias tecnologías e integrarse en las redes científicas europeas. La parte catalana considera estos proyectos como una oportunidad para demostrar la eficacia de su enfoque científico y ampliar su influencia internacional.












