
El Tribunal Supremo de España ha decidido poner en libertad a Santos Cerdán, sustituyendo la prisión preventiva por medidas más suaves. El juez Leopoldo Puente concluyó que el riesgo de destrucción de pruebas en el caso de corrupción se ha reducido significativamente. Ahora, el exsecretario de Organización del PSOE debe comparecer periódicamente ante el tribunal y no puede abandonar el país, ya que su pasaporte ha sido retirado.
La liberación de Cerdán fue posible tras una serie de registros realizados la semana pasada en oficinas de grandes empresas vinculadas a la trama investigada, entre ellas los edificios de Acciona en Bilbao y Madrid, así como en la vivienda del exresponsable de la división de construcción de la compañía. Los investigadores consideran que tras estas actuaciones, las principales pruebas ya han sido recopiladas y resulta poco probable que se puedan ocultar o destruir.
Cerdán era el único implicado en el caso que permanecía en prisión, acusado de participar en una amplia red de corrupción relacionada con la adjudicación de contratos públicos durante el periodo en que el Ministerio de Transportes estuvo liderado por José Luis Ábalos. El exfuncionario del partido estuvo recluido en la cárcel de Soto del Real (Madrid) desde finales de junio, mientras sus abogados reclamaban repetidamente su liberación, señalando condiciones desiguales respecto a otros sospechosos, entre los que se encuentran el propio Ábalos y su exasesor Koldo García.
La investigación se intensifica, pero ya no existen motivos para la detención
Anteriormente, el juez había insistido en la necesidad de mantener a Serdán en prisión preventiva debido a su papel clave en el esquema. Según la investigación, él era quien coordinaba los contactos con quienes pagaban sobornos ilegales, y podía intentar ocultar o destruir pruebas. Sin embargo, tras recibir un nuevo informe de la unidad contra el crimen organizado, en el que se detallan los resultados de los registros y la incautación de una gran cantidad de documentos y equipos, el tribunal concluyó que el riesgo de destrucción de pruebas ahora es mínimo.
En el documento judicial se señala que las pruebas recabadas no solo confirmaron las sospechas de actividades delictivas, sino que también abrieron nuevas líneas de investigación. No obstante, la existencia de pruebas contundentes por sí sola no constituye un motivo suficiente para mantener la prisión preventiva si no existe riesgo de reincidencia o de fuga.
No hay riesgo de fuga ni de nuevos delitos
El juez tampoco consideró que existan motivos para pensar que Serdán pueda eludir la justicia o continuar con actividades ilícitas. Actualmente, no ocupa ningún cargo en el partido ni tiene acceso a recursos que le permitan influir en la investigación. El tribunal se limitó a imponer medidas para controlar sus movimientos y evitar que salga del país.
El plazo máximo de detención preventiva para Serdán expiraba a finales de diciembre, pero el juez decidió no esperar hasta esa fecha, ya que las etapas clave de la investigación ya se han completado. Ahora, el exfuncionario del partido estará en libertad, pero bajo estricto control judicial, mientras continúa la investigación sobre su posible implicación en delitos de soborno, pertenencia a organización criminal y tráfico de influencias.












