
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha cerrado otro intento del Partido Popular (PP) de reabrir la investigación sobre el rescate de la aerolínea Air Europa. Los jueces han rechazado la nueva demanda de los conservadores, que pedían revisar la decisión de archivar la causa contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En el centro de la polémica está la implicación del jefe del Ejecutivo en la aprobación de ayudas financieras a la aerolínea durante la pandemia de COVID-19.
El PP alegaba que Sánchez no debía haber participado en el debate y la votación sobre el apoyo a Air Europa, ya que su esposa, Begoña Gómez, supuestamente tenía vínculos con la empresa. Sin embargo, el tribunal no encontró pruebas que confirmaran estas sospechas y consideró que la investigación se llevó a cabo de forma completa, sin que existan nuevos motivos para reabrir el caso.
Argumentos de las partes
Los conservadores sostenían que la investigación realizada por la Oficina de Conflicto de Intereses no había sido suficiente. Argumentaban que una sentencia previa ya había obligado a la institución a recabar información adicional sobre los posibles vínculos entre Begoña Gómez y Air Europa, así como a revisar las relaciones financieras entre el grupo Globalia (propietario de la aerolínea) y el IE África Center, dirigido por la esposa del presidente del Gobierno.
En respuesta, el tribunal señaló que, tras el primer archivo del caso, el organismo efectivamente llevó a cabo una investigación adicional. Se solicitaron documentos de varios registros estatales, así como de la propia empresa Globalia. Como resultado de este nuevo análisis, no se encontraron hechos nuevos que indicaran conflicto de intereses o beneficio personal para Sánchez y su familia.
Posición de Air Europa
En medio del proceso judicial, Air Europa emitió un comunicado oficial en el que negó categóricamente cualquier pago o petición de intermediación por parte de Begoña Gómez. La empresa subrayó que no recurrió a la esposa del presidente del Gobierno para obtener ayuda en el proceso de acceso a ayudas estatales y que no le ha pagado ninguna remuneración.
Este comunicado fue una respuesta a las acusaciones de la oposición, que sigue cuestionando la transparencia del proceso de rescate de la aerolínea. A pesar de la falta de pruebas, el caso Air Europa sigue siendo uno de los principales argumentos de los críticos del Gobierno en el debate público.
Decisión judicial
El tribunal de lo contencioso-administrativo subrayó que, tras la revisión del caso, la Oficina de Conflictos de Intereses cumplió todas las instrucciones del tribunal. Se reunieron y analizaron documentos adicionales, se realizaron las comprobaciones pertinentes y solo después se tomó la decisión de volver a archivar el caso.
Los jueces señalaron que esta vez la investigación se realizó de manera exhaustiva y no se encontraron motivos para continuar con el proceso. El intento del Partido Popular de impugnar esta decisión no tuvo éxito: el tribunal rechazó la demanda, confirmando que no se han detectado nuevas circunstancias que ameriten reabrir el caso.
Reacción de la oposición
A pesar del nuevo rechazo judicial, el Partido Popular insiste en la necesidad de seguir investigando. Los representantes del partido afirman no estar satisfechos con los resultados de la investigación y consideran que la Oficina de Conflicto de Intereses no cumplió plenamente con sus obligaciones. Sin embargo, el tribunal no avaló estos argumentos.
En marzo de 2024, el PP ya había presentado una queja similar, exigiendo que se consideraran las acciones del primer ministro como una violación de normas éticas. En ese momento, la Oficina de Conflicto de Intereses tampoco encontró fundamentos para las acusaciones, señalando que las decisiones del gobierno no afectaban los intereses personales de Sánchez ni de su esposa.
Contexto del caso
La historia del apoyo a Air Europa se ha convertido en uno de los escándalos políticos más comentados de los últimos años en España. La oposición ha utilizado este caso para presionar al gobierno, acusándolo de falta de transparencia y posible conflicto de intereses. Sin embargo, ninguna instancia judicial ha encontrado pruebas de irregularidades por parte del primer ministro ni de su entorno.
Como resultado, a pesar de los numerosos intentos de la oposición por reabrir el caso, los tribunales han reiterado que no existen motivos para continuar la investigación. La decisión del Tribunal Supremo de Madrid es una nueva confirmación de esta postura.












