
A comienzos de 2025 estalló en España una nueva ola de polémica en torno a la tragedia de Barbate, donde en febrero del año anterior dos agentes de la Guardia Civil perdieron la vida durante una operación contra narcotraficantes. Una delegación del Parlamento Europeo, que visitó la región para evaluar la situación, lanzó duras críticas al Ministerio del Interior.
Tras su visita a Andalucía, los representantes de Bruselas afirmaron que las acciones de las autoridades españolas entorpecieron la investigación objetiva de las circunstancias en las que murieron los agentes. Especial indignación causó el hecho de que la embarcación en la que se encontraban los fallecidos fue movida antes de que llegaran los observadores europeos. Según la delegación, esto dificultó considerablemente la recogida de pruebas y puso en entredicho la transparencia de la investigación.
En el documento aprobado por el comité del Parlamento Europeo, también se señala que la dirección del Ministerio del Interior decidió ascender a los responsables del operativo, a pesar de las protestas de las familias de los fallecidos. Esta decisión generó desconcierto entre los diputados, quienes consideran que este tipo de nombramientos deberían tomarse teniendo en cuenta la opinión de los familiares y de la sociedad.
Exigencias de reformas y mayor control
Los parlamentarios europeos insisten en la necesidad de realizar cambios urgentes en la estrategia para combatir el crimen organizado en la región. En particular, exigen la reactivación de la unidad especializada OCON-Sur, que anteriormente había demostrado una gran eficacia, pero fue disuelta por decisión del ministerio. Además, la delegación solicita garantizar una financiación permanente y aumentar el número de efectivos destinados a las zonas fronterizas de alto riesgo.
Se presta especial atención al estatus de la zona de Barbate y a todo el Campo de Gibraltar, para los cuales se propone la declaración de zona de especial peligrosidad. Según los diputados, solo un enfoque integral y el apoyo estructural permitirán reducir los niveles de criminalidad y proteger la vida de los agentes de las fuerzas de seguridad.
Nuevos incidentes y escalada de la violencia
El agravamiento de la situación en la región se refleja también en los últimos acontecimientos. A principios de noviembre, en Sevilla, durante una operación policial para desmantelar un laboratorio de droga, uno de los miembros de la banda criminal abrió fuego automático contra los agentes. Este episodio volvió a recordar lo peligrosa que es la labor policial en las provincias andaluzas, donde el narcotráfico sigue ganando terreno.
Las autoridades españolas aseguran que ya están implementando programas especiales para reforzar el control y aumentar la financiación en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, los eurodiputados consideran que estas medidas son insuficientes y exigen acciones más contundentes para evitar nuevas tragedias y garantizar la seguridad en el sur del país.












