
El sector audiovisual español se ha convertido en los últimos años en un potente motor económico que no solo entretiene, sino que también genera nuevos empleos y atrae importantes inversiones. La Comunidad Valenciana ha decidido seguir la tendencia nacional y lanza su propio programa ambicioso de apoyo al cine y la televisión.
Hasta 2027, el presupuesto regional prevé 9,5 millones de euros para el desarrollo de la industria. Las cantidades son considerables: cada proyecto puede recibir hasta 1,5 millones de euros en ayudas no reembolsables, siempre que al menos la mitad del presupuesto se gaste en Valencia. Las subvenciones cubren una cuarta parte de todos los gastos relacionados con la producción en la región. Este enfoque busca fortalecer las empresas locales, atraer inversión privada y fomentar la colaboración entre el sector público y el privado.
Las autoridades regionales ya están trabajando para simplificar los trámites burocráticos para los equipos de rodaje. Próximamente se creará una Film Commission propia, encargada de promocionar Valencia como destino para proyectos internacionales. Un papel clave en este proceso lo tienen los famosos estudios Ciudad de la Luz en Alicante, que tras varios años de inactividad reabrieron en 2022 y rápidamente recuperaron su estatus como uno de los complejos más modernos de Europa.
Ciudad de la Luz es conocida no solo por su magnitud, sino también por sus singulares facilidades para rodajes acuáticos. Cuenta con seis platós cubiertos equipados con piscinas y un gran tanque exterior con generadores de olas y pantalla de chroma key. Los cineastas disponen de más de 11.000 metros cuadrados de pabellones, amplias zonas exteriores, así como toda la infraestructura necesaria: camerinos, oficinas y talleres. Gracias al clima suave y a más de 300 días de sol al año, Alicante y toda la Comunidad Valenciana se consolidan como destinos atractivos para la producción de películas y series de alcance internacional.
El impacto económico del desarrollo de la industria cinematográfica se siente mucho más allá de los platós. Según expertos, cada euro invertido genera hasta nueve euros en impuestos, contratos para empresas locales y crecimiento del turismo. Este efecto es especialmente notable en pequeños municipios y pueblos, donde la filmación de películas y series reconocidas provoca un aumento de interés entre los viajeros. Hoteles, restaurantes, empresas de transporte e incluso artesanos locales reciben nuevos encargos, y la región reduce progresivamente su dependencia de la estacionalidad y diversifica su economía.
En general, la apuesta por el cine y la televisión permite a la Comunidad Valenciana no solo retener a jóvenes profesionales, sino también forjar una imagen moderna capaz de competir con los principales centros mundiales de industrias creativas. En los próximos años, se prevén nuevos estrenos de renombre rodados en esta región, así como un crecimiento continuo del empleo y la inversión.












