
En los últimos años, los investigadores españoles prestan cada vez más atención a cómo los problemas psicológicos afectan la salud de las jóvenes. Un nuevo estudio realizado en 2025 ha revelado una tendencia preocupante: las chicas que sufren ansiedad e insomnio muestran una notable disminución en el número de las llamadas células asesinas naturales, encargadas de la primera línea de defensa del organismo frente a virus y tumores. Este hecho podría explicar por qué el estrés crónico y los trastornos del sueño conducen con tanta frecuencia a enfermedades graves.
Científicos de la Taibah University realizaron un estudio transversal con la participación de 60 estudiantes de entre 17 y 23 años. Cada una de ellas completó un detallado cuestionario para evaluar sus niveles de ansiedad y la calidad del sueño. Posteriormente, se les realizó un análisis de sangre para determinar la cantidad y actividad de las células NK, un componente clave del sistema inmunológico.
Inmunidad en riesgo
Los resultados fueron reveladores. Más de la mitad de las participantes reportaron problemas regulares de sueño, y tres de cada cuatro admitieron niveles elevados de ansiedad. El análisis de sangre mostró que aquellas que padecían insomnio tenían una cantidad significativamente menor de células de la subpoblación CD16+CD56 en comparación con sus compañeras más tranquilas y descansadas. Esta diferencia fue aún más marcada en las jóvenes con ansiedad pronunciada, quienes presentaron los niveles más bajos de células NK y sus subtipos.
El análisis estadístico confirmó: cuanto mayor es la ansiedad, menor es la cantidad de células defensivas en la sangre. Esta relación se mantenía incluso tras ajustar otros factores, como la edad, el estilo de vida y la presencia de enfermedades crónicas. La correlación fue tan significativa que los científicos empezaron a hablar de la necesidad de revisar los enfoques de prevención de enfermedades en mujeres jóvenes.
Psique e inmunidad
Los linfocitos NK (natural killers) son un tipo especial de linfocitos que responden los primeros ante la aparición de virus y células atípicas. Normalmente, representan entre el 5 y el 15 por ciento de todos los linfocitos en la sangre. Si su número disminuye, el organismo pierde la capacidad de reconocer y eliminar rápidamente las amenazas. Por eso, la reducción de células NK puede conducir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y oncológicas.
Los autores del estudio señalan que el estrés crónico y el insomnio no solo afectan el bienestar, sino que también desencadenan complejos procesos bioquímicos que influyen en el sistema inmunológico. Las reacciones inflamatorias causadas por la tensión constante pueden provocar alteraciones graves en el funcionamiento del organismo. Especialmente vulnerables a estos procesos son las mujeres jóvenes, cuya psique y equilibrio hormonal aún no se han estabilizado completamente.
Nuevos desafíos para la medicina
Los datos obtenidos han llevado a los especialistas a reflexionar sobre la necesidad de una detección y corrección tempranas de los trastornos de ansiedad en mujeres jóvenes. La identificación oportuna de problemas de salud mental y sueño puede ser clave para prevenir enfermedades graves. Los médicos subrayan que ignorar la ansiedad y el insomnio equivale a exponerse a un mayor riesgo de debilitamiento del sistema inmunológico y desarrollo de enfermedades crónicas.
Resulta interesante que incluso pequeños cambios en el estilo de vida, como la práctica regular de ejercicio físico, la meditación o la risoterapia, pueden aumentar notablemente el nivel de células NK. Así lo confirman otros estudios realizados tanto en España como en otros países. Sin embargo, los especialistas advierten que la automedicación no siempre es efectiva y recomiendan consultar a un médico ante los primeros signos de ansiedad.
Mirada hacia el futuro
Aunque el número de participantes fue limitado, el estudio ya ha generado una amplia repercusión entre la comunidad científica. Los expertos consideran que los resultados obtenidos pueden ser el punto de partida para proyectos a gran escala que investiguen la influencia de los factores psicoemocionales sobre la inmunidad. En los próximos años, se prevé realizar investigaciones similares entre diferentes grupos de edad y contextos sociales para comprobar hasta qué punto estas tendencias son universales.
Por ahora, los científicos recomiendan no subestimar la importancia del bienestar psicológico y un sueño reparador para mantener la salud. Esto es especialmente relevante para las mujeres jóvenes, que a menudo se enfrentan a mayores exigencias y estrés en los estudios, el trabajo y la vida personal. Cuidarse a uno mismo no es un lujo, sino una condición necesaria para un sistema inmunológico fuerte y una vida larga.
Si no lo sabías, la Universidad Taibah (Taibah University) es uno de los principales centros de investigación en medicina y psicología de Oriente Medio. En los últimos años, sus especialistas han colaborado activamente con colegas europeos, incluida España, desarrollando nuevos métodos de diagnóstico y prevención de enfermedades psicosomáticas. Sus investigaciones se publican regularmente en prestigiosas revistas internacionales y reciben altas valoraciones de expertos.












