
La recuperación de Jaime Anglada tras el terrible accidente se convirtió en una verdadera prueba no solo para el propio músico, sino también para su entorno. Las consecuencias del suceso, ocurrido en agosto de 2025 en las calles de Palma, resultaron mucho más graves de lo que se pensó en los primeros días. La motocicleta en la que viajaba el artista fue embestida por un coche, y ese instante cambió su vida para siempre. Graves lesiones en la cabeza, múltiples fracturas y una hospitalización de emergencia pusieron en riesgo no solo la carrera, sino la vida misma de Anglada.
Los médicos lucharon por su vida, realizando una operación compleja tras otra. En poco tiempo, Jaime fue sometido a seis intervenciones quirúrgicas: los doctores reconstruyeron la cadera, el muslo, la mandíbula, el cráneo, las costillas y la mano. El momento más crítico llegó con una operación urgente para extirpar el bazo. Un mes en el hospital, coma, y luego largas semanas en el centro de rehabilitación; durante todo ese tiempo, el músico estuvo aislado de su vida habitual y del escenario, mientras su familia y amigos no se separaban de él ni un instante.
Los primeros pasos hacia la recuperación fueron sumamente difíciles. Cada día estaba lleno de dolor, limitaciones físicas y altibajos emocionales. Sin embargo, fue precisamente en ese periodo cuando Anglada comprendió cuán vitales son el apoyo de sus seres queridos y el profesionalismo del personal médico. Él mismo lo admite: sin su ayuda y cuidado, quizás nunca habría logrado volver a la vida.
Aparición en público
Meses después de la tragedia, cuando parecía que la escena quedaría en el olvido por mucho tiempo, Anglada apareció inesperadamente en un concierto en Palma. Esto se convirtió en todo un acontecimiento para sus seguidores y colegas. El músico se mostraba visiblemente cambiado, pero en su voz se percibía determinación. Confesó que el proceso de recuperación avanzaba lentamente y que todavía no estaba listo para actuar plenamente. Sin embargo, el deseo de volver a la música se transformó en su principal motivación.
Durante su intervención, Anglada destacó especialmente el papel de los médicos y amigos que no le permitieron rendirse. Expresó su gratitud a cada persona que estuvo a su lado en los momentos más difíciles. Según el cantante, fue precisamente el apoyo de los demás lo que le ayudó a recuperar la confianza en sí mismo y emprender el camino de regreso a su vida anterior. «Hoy ya puedo ver la luz y casi vuelvo a caminar como antes», compartió desde el escenario.
Anglada reconoce que la música se ha convertido en el mejor remedio para él. Aunque su carrera profesional sigue en pausa, el artista no pierde la esperanza de regresar pronto a los escenarios. Subraya que solo volverá a actuar cuando se sienta completamente preparado, para así deleitar de nuevo a su público.
Las dificultades de la recuperación
El periodo posterior al accidente estuvo marcado no solo por desafíos físicos, sino también psicológicos. Anglada contó abiertamente que no recuerda el momento del impacto; los recuerdos volvieron solo semanas después, cuando despertó en la habitación del hospital. Lo primero que vio fue una gran cantidad de mensajes de apoyo de fans y amigos. Esto le resultó un descubrimiento inesperado y conmovedor.
El cantante no oculta que el camino hacia la recuperación aún está lejos de terminar. Cada día trae nuevos retos y, a veces, siente que las fuerzas le abandonan. Sin embargo, Anglada confía en que el tiempo y la perseverancia le ayudarán a superar todas las dificultades. No tiene prisa por volver al ritmo anterior de su vida, prefiriendo centrarse en su recuperación total.
En sus entrevistas, el músico ha subrayado en varias ocasiones que experiencias como esta cambian la forma de ver el mundo. Ahora valora más las pequeñas alegrías, ha aprendido a ser agradecido por cada día de vida y a no dar la salud por sentada. Afirma que la música y el cariño de quienes le rodean fueron los pilares que le mantuvieron en pie.
Amistad con la familia real
Un lugar especial en la vida de Anglada lo ocupa su duradera amistad con el rey Felipe VI. Su relación comenzó en el año 2000 durante regatas en Mallorca y desde entonces se ha transformado en una sólida amistad basada en intereses compartidos y respeto mutuo. El rey ha asistido en varias ocasiones a los conciertos de Anglada, y sus encuentros en la isla se han convertido en una grata tradición.
La última vez que el músico y el monarca conversaron fue apenas unos días antes de la tragedia, durante una recepción en Marivent, donde también estuvieron presentes la reina y las hijas. Estos encuentros siempre se realizaban en un ambiente distendido, sin la atención excesiva de la prensa. La amistad con la familia real se convirtió para Anglada no solo en una fuente de inspiración, sino también en un apoyo en los momentos difíciles.
A pesar de la pausa temporal en su actividad musical, Anglada sigue manteniendo el contacto con la familia real. Su relación trasciende el protocolo oficial, lo que le confiere una calidez y sinceridad especiales. El músico ha destacado en varias ocasiones que son justamente estos lazos los que le permiten conservar el optimismo y la confianza en el futuro.
Pausa en la carrera
El parón forzado en su carrera artística se ha convertido para Anglada en un tiempo de reflexión y crecimiento personal. Reconoce que solo regresará a los escenarios cuando se haya recuperado por completo. Por ahora, toda su energía está enfocada en la rehabilitación y el fortalecimiento de su salud. El músico no hace planes a largo plazo, prefiere vivir el presente y celebrar cada avance en su camino hacia la recuperación.
Sus seguidores esperan con impaciencia su regreso, y los compañeros de profesión confían en que Anglada volverá a sorprender al público con nuevos proyectos. El propio artista no descarta que, tras concluir la rehabilitación, su obra adquiera nuevos matices y una mayor profundidad. No oculta que la prueba vivida lo ha cambiado para siempre.
La historia de Jaime Anglada no es solo un relato sobre la lucha contra las secuelas de un accidente, sino también un ejemplo de fortaleza, resiliencia y confianza en uno mismo. Su regreso al escenario se ha convertido en un símbolo de esperanza para quienes atraviesan momentos difíciles en su camino.
Jaime Anglada es un reconocido cantautor español, nacido y residente en Mallorca. Inició su carrera musical en los años 90 y desde entonces ha lanzado varios álbumes, consolidándose como una figura destacada en la escena nacional. El artista es conocido no solo por sus canciones, sino también por su activa participación en la vida cultural de la isla. Su amistad con el rey Felipe VI y su presencia en prestigiosas regatas le han brindado popularidad y respeto social. Tras sufrir un grave accidente, Anglada suspendió temporalmente sus conciertos para centrarse en su recuperación, aunque su regreso artístico genera una especial expectación.












