
En España se ha completado un amplio estudio clínico cuyos resultados pusieron en entredicho la seguridad de uno de los antivirales más utilizados. El foco de la investigación fue el valaciclovir, medicamento habitualmente recetado para combatir el virus del herpes simple. Sin embargo, en esta ocasión los científicos decidieron analizar su efecto en pacientes en etapas iniciales de la enfermedad de Alzheimer que presentaban anticuerpos contra el herpes en sangre.
El experimento incluyó a 120 voluntarios, divididos en dos grupos iguales. Una parte de los participantes recibió valaciclovir en dosis crecientes, mientras que la otra recibió un placebo. El estudio se extendió durante 78 semanas, permitiendo a los especialistas seguir de cerca la evolución clínica de los pacientes y registrar cualquier cambio en sus capacidades cognitivas.
Resultados inesperados
Contrariamente a lo esperado, la terapia antiviral no aportó mejoras. Es más, los pacientes que tomaron valaciclovir mostraron un empeoramiento significativo de la memoria y de otras funciones cognitivas en comparación con aquellos que recibieron placebo. El análisis estadístico confirmó la relevancia de estas diferencias, incluso después de considerar factores como la edad, el sexo y las características genéticas de los participantes.
Al mismo tiempo, los investigadores no detectaron cambios en los niveles de amiloide ni de proteína tau, que son biomarcadores clave de la enfermedad de Alzheimer. Tampoco se observaron diferencias en el volumen del hipocampo ni en el grosor de la corteza cerebral entre ambos grupos. La calidad de vida de los pacientes, según sus propias valoraciones, se mantuvo aproximadamente igual independientemente del tratamiento.
Posibles causas
Una de las hipótesis planteadas por los especialistas españoles está relacionada con la posible neurotoxicidad del valaciclovir. Se sabe que dosis elevadas de este fármaco pueden provocar confusión, agitación e incluso delirio. En este caso, se trataba de una administración prolongada de dosis relativamente altas, lo que, según los investigadores, podría haber provocado alteraciones cerebrales leves pero persistentes.
Previamente, la comunidad científica debatió activamente el papel del virus del herpes simple en el desarrollo de la demencia. Algunos estudios señalaban una relación entre la infección y el riesgo de aparición de síntomas de Alzheimer, mientras que otros cuestionaban estos datos. Sin embargo, hasta ahora no se habían realizado ensayos de esta magnitud y control con antivirales en pacientes con manifestaciones iniciales de la enfermedad.
El debate continúa
Los resultados de un estudio español han generado un intenso debate entre neurólogos e infectólogos. Algunos consideran que los datos obtenidos exigen replantear los enfoques para tratar las infecciones por herpesvirus en personas mayores, especialmente cuando ya se han diagnosticado deterioros cognitivos. Otros llaman a interpretar los resultados con cautela y destacan la necesidad de más investigaciones con un mayor número de pacientes y un seguimiento más prolongado.
Mientras tanto, las clínicas españolas ya han empezado a revisar sus protocolos para la prescripción de valaciclovir en pacientes con demencia. Los médicos aconsejan evaluar cuidadosamente los posibles riesgos y beneficios, sobre todo cuando se trata de tratamientos prolongados.
¿Y ahora qué?
Por ahora, los expertos no llegan a un consenso sobre si se debe suspender por completo el uso de valaciclovir en pacientes con enfermedad de Alzheimer. Algunos especialistas proponen buscar métodos alternativos de prevención y tratamiento de las infecciones por herpesvirus, para evitar agravar el curso de las enfermedades neurodegenerativas. En cualquier caso, los nuevos datos ya han influido en los enfoques terapéuticos y han motivado la revisión de los estándares de atención médica.
Si no lo sabía, el valaciclovir es un medicamento antiviral ampliamente utilizado para tratar infecciones causadas por el virus del herpes simple y el herpes zóster. En España, forma parte de la lista de medicamentos esenciales y suele recetarse a pacientes mayores. La empresa fabricante colabora activamente con centros de investigación en todo el mundo, financiando ensayos clínicos y programas para evaluar la seguridad de sus productos.












