
Una investigación de alto impacto sobre las restricciones a la hospitalización de personas mayores en residencias de Madrid vuelve a estar en el centro de la atención. Para muchas familias y profesionales del cuidado de mayores, este proceso se ha convertido en un símbolo de cómo las decisiones de las autoridades pueden alterar el destino de miles de personas. Persisten preguntas sobre la transparencia y legalidad de las acciones de los funcionarios, mientras que las consecuencias de aquellos días de marzo de 2020 aún generan controversia.
El exresponsable de coordinación sociosanitaria de Madrid, Carlos Mur, compareció ante el tribunal para explicar por qué se adoptaron protocolos polémicos en pleno auge de la pandemia. Según declaró, los documentos que prohibían el traslado de pacientes mayores desde residencias a hospitales formaban parte de un plan de actuación presentado por la dirección sanitaria el 12 de marzo de 2020. Sin embargo, este plan no fue hecho público en su momento.
Declaración bajo juramento
Mur, quien firmó estos protocolos, subrayó que lo hizo presionado por la situación de emergencia. Resaltó que algunos criterios establecidos en los documentos podían provocar errores e incluso discriminación. Mediante videoconferencia desde Andorra, relató que advirtió personalmente al entonces consejero de Sanidad sobre la imposibilidad de prestar atención médica adecuada dentro de las propias residencias.
Durante el interrogatorio, Muir también reveló los nombres de los médicos involucrados en la elaboración y aprobación de los controvertidos protocolos. Según él, una de las doctoras del hospital Gregorio Marañón se encargó de redactarlos, mientras que otra se ocupó de revisarlos y validarlos. Posteriormente, los documentos fueron modificados para evitar posibles casos de discriminación.
Responsables y testigos desaparecidos
El tribunal prestó especial atención al papel del ex alto funcionario Javier Martínez Peromingo, quien, según Muir, era responsable del protocolo clínico y de la coordinación del trabajo de los geriatras. Sin embargo, no todos los implicados clave pudieron declarar: tres testigos, incluido Peromingo, no fueron localizados, y sus declaraciones tuvieron que ser aplazadas.
Muir no pudo explicar por qué durante el periodo de mando único en sanidad no se realizaron traslados de pacientes a clínicas privadas. Esta cuestión continúa sin respuesta y despierta nuevas sospechas en la investigación.
Detalles de la investigación
El proceso judicial trata sobre una denuncia por la supuesta denegación y discriminación en la atención médica a una residente del centro público Manoteras en la primavera de 2020. La investigación intenta determinar quiénes son los responsables de elaborar e implementar los protocolos que podrían haber conducido a consecuencias trágicas para personas mayores.
Los abogados de la parte perjudicada tienen la intención de interrogar al consejero de Sanidad, Enrique Escudero, y a dos médicos mencionados por Moor en su declaración. La investigación sigue reuniendo pruebas para determinar si se vulneraron los derechos de las personas mayores y quién debe asumir la responsabilidad.
Contexto y casos similares
En los últimos años, España se ha enfrentado en varias ocasiones a investigaciones relevantes relacionadas con el cuidado de personas mayores en residencias. Tras la primera ola de la pandemia, en varias regiones del país se iniciaron diligencias por posibles irregularidades en la atención médica a la población de edad avanzada. En Cataluña y Castilla y León también se debatieron casos en los que los protocolos limitaban el acceso a la hospitalización de los residentes en geriátricos. Estos acontecimientos generaron un gran debate público y motivaron la revisión de los estándares de atención y la adopción de nuevas medidas para proteger a los grupos más vulnerables.












