
Isaac Cuenca, natural de Reus (provincia de Tarragona), fue en su día considerado uno de los futbolistas más prometedores de España. Su carrera deportiva comenzó en equipos juveniles y posteriormente formó parte del Barcelona bajo la dirección de Pep Guardiola. Sin embargo, una serie de graves lesiones le impidieron desarrollar todo su potencial en el campo. Cuenca se vio obligado a retirarse del fútbol profesional a los 32 años, lo que supuso un giro radical en su vida.
A lo largo de su carrera, Cuenca jugó en varios equipos, entre ellos el Sabadell, el Ajax de Ámsterdam, el Deportivo, el Bursaspor turco, el Granada, el Hapoel Be’er Sheva israelí, así como los japoneses Sagan Tosu y Vegalta Sendai. Pese a la diversidad de experiencias futbolísticas, fueron las lesiones las que marcaron el rumbo de su destino.
Durante mucho tiempo, Cuenca sufrió dolores constantes que incluso dificultaban su vida cotidiana. Sólo tras someterse a un tratamiento con células madre logró librarse de esas molestias insoportables. Esta experiencia marcó para él el comienzo de la búsqueda de una nueva vocación.
Tras retirarse del fútbol, Cuenca decidió dedicarse al emprendimiento. Fundó la empresa Cold2Sport, especializada en el desarrollo de soluciones innovadoras para la recuperación de deportistas mediante tecnologías térmicas. Inspirado en el funcionamiento de los enfriadores de vino, el exfutbolista creó una línea de productos que permiten regular con precisión la temperatura para acelerar la recuperación muscular y articular. Se presta especial atención a la sostenibilidad y eficiencia energética de los sistemas utilizados.
Cuenca señala que, tras dejar el Barcelona, tuvo que enfrentarse a la soledad y a una revisión de sus valores. A pesar de su estabilidad financiera, comprendió que la fama deportiva no garantiza la satisfacción personal. La experiencia adquirida en un equipo con estrellas como Lionel Messi, Xavi, Andres Iniesta y Victor Valdes le enseñó a manejar la presión y adaptarse a los cambios.
Actualmente, Cuenca desarrolla activamente su empresa, ayudando a otros deportistas a reincorporarse más rápido a los entrenamientos tras una lesión. Su historia se ha convertido en un ejemplo de cómo superar las dificultades y encontrar una nueva vocación sin perder el vínculo con el deporte. El excentrocampista sigue avanzando, utilizando su propia experiencia para apoyar a quienes se enfrentan a desafíos similares.












