
Nueva estrategia contra las amenazas bacterianas
Las bacterias, al penetrar en el organismo humano, pueden provocar desde infecciones leves hasta enfermedades potencialmente mortales. Entre los agentes más agresivos destacan el estafilococo dorado, los enterococos y las micobacterias, que a menudo causan complicaciones graves. Los métodos tradicionales de tratamiento suelen combinar antibióticos y antiinflamatorios, pero este enfoque conlleva limitaciones. Los antibióticos pueden alterar el equilibrio de la microflora y los antiinflamatorios, provocar efectos secundarios en uso prolongado.
Como respuesta a estos retos, científicos rusos han propuesto una solución alternativa. Un equipo del Politécnico de Perm, junto con colegas del Instituto de Ecología y Genética de Microorganismos de la Rama Ural de la Academia de Ciencias de Rusia y la Academia Farmacéutica de Perm, ha desarrollado un fármaco que actúa simultáneamente sobre los patógenos y reduce la inflamación.
Tecnología para obtener el complejo leucocitario
La base de este innovador producto es un complejo de péptidos extraídos de leucocitos de sangre humana. Para obtener el preparado se utilizó sangre donada, que fue tratada con soluciones especiales para evitar la coagulación. Mediante centrifugación, los investigadores separaron los leucocitos de otros componentes sanguíneos y después los sometieron a ultrasonidos. Esta etapa permitió romper las membranas celulares y liberar moléculas biológicamente activas, sin dañar su estructura.
A continuación, la solución obtenida se purificó de residuos celulares y se esterilizó para evitar la presencia de microorganismos no deseados. El paso final fue la liofilización: un proceso de congelación y secado en vacío que permitió conservar la actividad de los péptidos y obtener un polvo estable con alta concentración de principios activos.
Ensayos de eficacia y espectro de acción
El complejo desarrollado fue sometido a una serie de pruebas de laboratorio frente a siete tipos de bacterias clínicamente relevantes, incluyendo Escherichia coli, enterococo y Staphylococcus aureus. Durante los experimentos, el preparado se diluía en un medio nutritivo, reduciendo gradualmente su concentración, y se añadía a muestras de microorganismos patógenos. Al cabo de 24 horas se evaluaba la eficacia del producto para inhibir el crecimiento bacteriano.
Los resultados mostraron que la concentración mínima necesaria para detener la proliferación de Staphylococcus aureus fue de tan solo 1,5 microgramos por mililitro. Para otras bacterias se requerían dosis más altas, sin embargo, el complejo demostró un amplio espectro de actividad antibacteriana. Esto abre perspectivas para su uso frente a diversas infecciones, incluidas aquellas causadas por cepas resistentes a los antibióticos.
Potencial antiinflamatorio del nuevo fármaco
Además de su acción antibacteriana, los científicos evaluaron la capacidad del complejo para reducir la inflamación. Para ello, utilizaron un modelo de edema por carragenina en ratas de laboratorio. A los animales se les administró el fármaco media hora antes de inducir artificialmente la inflamación y, posteriormente, se midió el grado de hinchazón en las extremidades. Se observó que el medicamento reducía el proceso inflamatorio en un 62,3%, superando la eficacia del antiinflamatorio estándar nimesulida en un 13%.
Este resultado evidencia un notable efecto dual: el fármaco no solo combate la infección, sino que también alivia los síntomas de la inflamación, lo cual es especialmente relevante en casos de enfermedades bacterianas graves.
Perspectivas de uso y próximos pasos
La combinación única de propiedades antibacterianas y antiinflamatorias convierte al complejo peptídico leucocitario en una base prometedora para el desarrollo de nuevas formas farmacéuticas. Ante el aumento de la resistencia bacteriana a los antibióticos tradicionales, este tipo de avances cobra especial relevancia. Los investigadores tienen previsto continuar el desarrollo de medicamentos para el tratamiento de infecciones acompañadas de inflamación severa y realizar ensayos clínicos en humanos.
Por si no lo sabías, la Universidad Politécnica de Perm (PNIPU) es una de las principales instituciones técnicas de Rusia, fundada en 1953. La universidad participa activamente en investigaciones científicas en los campos de la medicina, la biotecnología y la ecología. En los últimos años, la PNIPU ha llevado a cabo grandes proyectos en colaboración con la Academia de Ciencias de Rusia y las principales empresas farmacéuticas del país. El campus cuenta con laboratorios modernos equipados con tecnología avanzada para investigaciones moleculares y celulares. Profesores y estudiantes de la PNIPU publican regularmente artículos científicos en revistas internacionales y participan en conferencias especializadas. Gracias a su enfoque multidisciplinario, la universidad logra implementar soluciones innovadoras en la atención sanitaria práctica. El Politécnico de Perm también es conocido por sus programas educativos para jóvenes científicos y especialistas. La universidad presta especial atención al desarrollo de alianzas con centros de investigación extranjeros, lo que permite atraer inversiones y ampliar el abanico de áreas científicas. La contribución de la PNIPU al desarrollo de la medicina y la farmacia nacional ha sido reconocida con premios estatales y el reconocimiento de la comunidad profesional.











