
La reina Letizia, en 2025, parece haberse convertido en una visitante frecuente de la península itálica. Su actual viaje a Roma es ya el tercero en menos de un año, lo que despierta un interés comprensible tanto en la sociedad española como en la italiana. Cada una de sus visitas ha estado vinculada a acontecimientos relevantes, y este nuevo desplazamiento no es la excepción. La reina de España llega a la Ciudad Eterna con una misión claramente definida, que una vez más destaca su papel activo en la escena internacional y su compromiso con los valores humanitarios.
El objetivo de este viaje breve pero intenso es participar en la ceremonia central con motivo del Día Mundial de la Alimentación. El evento, organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), adquiere este año un significado especial, ya que la organización celebra su 80º aniversario. Para doña Letizia, esta ocasión no es solo una visita protocolaria. Desde 2015 ostenta el título honorífico de embajadora especial de la FAO para temas de nutrición, y su intervención en el foro representa la continuación lógica de años de trabajo en este ámbito.
Su interés por la alimentación saludable y el estilo de vida sano hace tiempo que dejó de ser un secreto. En los círculos cercanos a la corte real, se comenta que fue precisamente con su llegada al Palacio de la Zarzuela cuando los hábitos alimenticios de la familia real experimentaron cambios significativos. El menú diario incorporó una mayor variedad de verduras, legumbres y ensaladas frescas. Esta convicción personal también se refleja en su labor pública, donde promueve de manera constante las ideas de dietas sostenibles y la lucha contra el hambre a nivel global.
El foro en Roma reunirá a una audiencia de alto nivel. Se espera que, junto a la reina de España, participen en el escenario el recién nombrado Papa León XIV, quien hará su debut en la sede de la FAO, así como el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi Martínez, y el rey de Lesoto, Letsie III. La agenda incluye no solo el problema de la desnutrición, sino también el impacto del cambio climático en la agricultura y la búsqueda de soluciones para crear sistemas alimentarios ecológicamente sostenibles.
Cabe recordar que la reina ya participó en un evento similar en 2020, durante el 75º aniversario de la FAO. Sin embargo, en aquella ocasión, por coincidir la fecha con la entrega de los Premios Princesa de Asturias —uno de los actos clave para la familia real—, su intervención fue grabada previamente y transmitida en formato online. En ese discurso, afirmó con firmeza que el acceso a una alimentación saludable es un derecho fundamental de cada persona y llamó a sumar esfuerzos para alcanzar este objetivo.
La actual visita a Italia cierra una especie de trilogía de viajes en 2025, que comenzó con los actos fúnebres tras el fallecimiento del Papa Francisco y continuó con su presencia en la misa que marcó el inicio del pontificado de su sucesor. Cada uno de estos desplazamientos evidencia que la labor de la reina Letizia va mucho más allá de las funciones ceremoniales, consolidándola como una figura relevante en el debate sobre los problemas más urgentes del mundo.












