
Un grupo de investigadores del University College London (UCL) ha descubierto que ciertos síntomas de depresión que se manifiestan en la mediana edad pueden indicar una mayor probabilidad de desarrollar demencia en el futuro. En un amplio estudio, los especialistas analizaron datos de casi seis mil personas que fueron observadas durante dos décadas. Los participantes tenían entre 45 y 69 años y no presentaban signos de demencia al inicio del seguimiento.
Durante los veinte años siguientes, médicos y especialistas supervisaron la salud de estos individuos. Para 2023, al 10% de los participantes se les había diagnosticado demencia. Sin embargo, no fue la depresión en su conjunto, sino manifestaciones específicas las que resultaron estar asociadas con el riesgo de deterioro cognitivo.
Síntomas clave
El estudio identificó seis síntomas que se presentaban con mayor frecuencia en quienes posteriormente desarrollaron demencia. Entre ellos: pérdida de confianza en uno mismo, sensación constante de nerviosismo, dificultades para concentrarse, falta de satisfacción tras completar tareas, problemas para superar situaciones complicadas y una disminución del sentimiento de apego hacia los demás.
Los científicos pusieron especial atención en dos indicadores: la disminución de la autoestima y la incapacidad para afrontar dificultades. Cada uno de ellos aumentaba la probabilidad de desarrollar demencia en aproximadamente un 50%. Los demás síntomas también contribuían al riesgo, pero en menor medida.
Consecuencias a largo plazo
Los autores del estudio destacan que no todas las manifestaciones de la depresión representan el mismo peligro para el cerebro. Por ejemplo, los problemas de sueño o los pensamientos suicidas no mostraron una relación significativa con la demencia a largo plazo. Este hallazgo ofrece una nueva perspectiva para la prevención y el diagnóstico temprano de enfermedades neurodegenerativas.
Según el epidemiólogo y psicólogo Philipp Frank, el análisis de síntomas individuales proporciona una imagen más clara de quién puede encontrarse en riesgo mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas de demencia. Este enfoque abre nuevas posibilidades para una intervención temprana y un apoyo individualizado.
Limitaciones del estudio
A pesar de la importancia de los resultados, los científicos señalan que sus conclusiones se basan en datos del Reino Unido y se refieren principalmente a empleados públicos sanos. La prevalencia de la demencia entre los participantes fue menor que la media nacional. Por ello, se requieren investigaciones adicionales en grupos poblacionales más diversos.
No obstante, los datos obtenidos pueden servir como punto de partida para futuros estudios científicos. Considerando el envejecimiento de la población mundial y el aumento de casos de demencia, la detección oportuna del riesgo adquiere especial relevancia.
Enfoque personalizado
Los expertos señalan que la depresión y la demencia son condiciones complejas y multifacéticas que se manifiestan de manera diferente en cada persona. Establecer una relación causal directa entre ellas no es sencillo; sin embargo, los patrones identificados permiten hablar de la necesidad de estrategias personalizadas de prevención y tratamiento.
La epidemióloga Mika Kivimäki destaca que, incluso los síntomas habituales para muchos en la mediana edad, pueden aportar información relevante sobre el futuro estado del cerebro. Prestar atención a estas señales puede ser clave para prevenir trastornos neurológicos graves.
Si no lo sabía, University College London (UCL) es una de las principales universidades de investigación del Reino Unido, fundada en 1826. UCL es reconocida por sus logros en medicina, psicología y neurociencias. La universidad cuenta con más de 13.000 empleados y una cifra de estudiantes que supera los 40.000. Los científicos de UCL publican regularmente investigaciones que impactan la ciencia y la salud a nivel mundial.
Anteriormente informamos que el riesgo de desarrollar demencia comienza ya en la infancia y la adolescencia. En el artículo «Los científicos descubren: la demencia se forma desde la infancia y la adolescencia» se analizaron en detalle los factores que afectan la salud cerebral a lo largo de toda la vida. Estos datos complementan las conclusiones actuales sobre la importancia de la detección precoz y la prevención.












