
La batería del coche es un elemento clave de cualquier vehículo. Sin ella, incluso el automóvil más moderno pierde su funcionalidad y no puede arrancar. Por eso, la elección de la batería adecuada influye directamente en la fiabilidad del uso y la comodidad del propietario. Una batería incorrecta puede causar problemas al arrancar el motor, un desgaste acelerado del sistema eléctrico y gastos adicionales.
El mercado actual ofrece una amplia gama de baterías: desde las clásicas de plomo-ácido hasta las más avanzadas AGM y EFB. Sin embargo, la abundancia de abreviaturas, cifras y normas en la carcasa a menudo genera confusión. Es especialmente importante tener en cuenta el tipo de carcasa —asiática, europea o americana— ya que de ello depende la compatibilidad con el vehículo y la facilidad de instalación.
Marcado y normas
El marcado de la batería contiene la información principal sobre sus características. Uno de los estándares más comunes es el europeo EN (ETN). El código de nueve dígitos en este sistema se divide en varios bloques y refleja la capacidad, las características de diseño y la corriente de arranque. Para mayor comodidad, los fabricantes suelen duplicar los parámetros clave —voltaje, capacidad y corriente de arranque en frío— en la etiqueta con letras grandes.
La fecha de fabricación de la batería también es un factor clave. Generalmente se encuentra codificada en un número alfanumérico en la carcasa, cerca de los terminales. Los primeros símbolos indican la semana de producción, los siguientes el año, que se descifra mediante una tabla especial. Sin conocer esta codificación, existe el riesgo de comprar una batería que ha estado almacenada mucho tiempo y ha perdido parte de sus propiedades.
Además del estándar EN, existen otros como el nacional GOST, el alemán DIN y el estadounidense SAE. Todos difieren en la metodología para medir la corriente de arranque, por lo que los valores nominales pueden parecer iguales, pero el rendimiento real será distinto. Esto es especialmente relevante al elegir una batería para vehículos de fabricación extranjera.
Estructura interna de la batería
La base de cualquier batería de plomo-ácido es la reacción química entre las placas de plomo y el electrolito. Una batería clásica consta de seis celdas conectadas en serie de 2 voltios cada una. El fallo de solo una celda hace que la batería sea inutilizable.
En modelos con mantenimiento es posible controlar el nivel de electrolito y, si es necesario, añadir agua destilada. Las baterías modernas de bajo mantenimiento y libres de mantenimiento (SMF, VRLA) son herméticas y no requieren intervención regular.
Según el tipo de construcción se distinguen:
WET — con electrolito líquido
EFB — con electrodos reforzados
AGM — con electrolito absorbido en fibra de vidrio
Ca/Ca — de calcio
Híbridas (Ca+)
Las baterías de arranque de gel (GEL) se utilizan rara vez debido a su relativamente baja capacidad de corriente de arranque y se emplean más en sistemas de tracción. Las tecnologías AGM y EFB son óptimas para vehículos con sistema start-stop y resisten bien las descargas profundas. Las baterías de calcio ofrecen altos picos de arranque, pero son sensibles a largos periodos de inactividad sin recarga.
Carcasas: Asia, Europa, América
Las diferencias entre las baterías de los estándares asiático, europeo y americano no solo radican en la polaridad, sino también en el diseño de la carcasa y el tipo de terminales.
Estándar europeo — los bornes están hundidos en la tapa de la carcasa, lo que permite colocar la batería de forma compacta bajo el capó.
Estándar asiático — los bornes sobresalen por encima de la carcasa (tipo “cuernos”), por lo que la altura total de la batería puede alcanzar los 22 cm.
Estándar americano — terminales roscados laterales para tornillo.
Las dimensiones también varían: las baterías europeas y americanas suelen tener una altura de 17,5 a 19 cm, mientras que las asiáticas son más altas. Es importante considerar estos parámetros para una correcta fijación de la batería y evitar el contacto con elementos metálicos de la carrocería.
Recomendaciones prácticas para la elección
La capacidad de la batería se selecciona en función de la cilindrada del motor:
1,0–1,5 l — 50–55 Ah
1,5–2,0 l — 60–65 Ah
Se recomienda elegir una batería con un margen de 5–15 Ah, especialmente si se va a usar el vehículo en un clima frío o con muchos dispositivos eléctricos. Una capacidad insuficiente puede provocar problemas en el arranque y reducir la vida útil de la batería.
También es importante tener en cuenta el estándar de la batería y el diámetro de los bornes. Si los formatos no coinciden, pueden ser necesarios adaptadores, lo que no siempre resulta práctico ni fiable. La mejor opción es elegir una batería que cumpla exactamente con las especificaciones originales del vehículo.
Tecnologías y fabricantes actuales
Las baterías modernas son resistentes a las vibraciones, a las variaciones de temperatura y presentan una baja autodescarga. Los modelos AGM pueden instalarse en ángulo, mientras que las baterías de calcio y las híbridas destacan por su alta resistencia a la corrosión y una larga vida útil cuando se utilizan correctamente.
Si no lo sabía, Banner es uno de los fabricantes de baterías más antiguos de Europa, fundado en Austria en 1937. Bosch es ampliamente reconocido por su innovación y la alta calidad de su electrónica automotriz, mientras que Hankook (AtlasBX Co. Ltd) de Corea del Sur se ha convertido en los últimos años en uno de los líderes del segmento de baterías para sistemas start-stop. Los productos de estas marcas cubren prácticamente todos los tipos de turismos y cumplen con los estándares actuales de fiabilidad y seguridad.











