
En Alemania se está llevando a cabo un experimento que podría transformar la visión sobre el futuro del transporte de mercancías. Camiones eléctricos han aparecido en las carreteras del país, capaces de recargarse en movimiento gracias a un sistema de líneas aéreas, similar al funcionamiento de los trolebuses, pero en condiciones mucho más complejas. Detrás de este proyecto no solo hay ambiciones científicas, sino también inversiones que alcanzan casi seis millones de euros, resaltando la seriedad de las intenciones.
La idea en sí es sencilla, pero la magnitud de su implementación impresiona: camiones pesados equipados con dispositivos especiales de captación de corriente se conectan a una red de contacto tendida sobre tramos seleccionados de las autopistas. Mientras el vehículo circula bajo estos cables, las baterías se recargan, lo que permite recorrer largas distancias sin paradas frecuentes para la carga. Este enfoque promete reducir la dependencia de baterías voluminosas y hacer el transporte de mercancías más ecológico.
La tecnología avanza
El proyecto lleva por nombre BEV Goes eHighway – BEE y se desarrolla con la participación de las principales universidades técnicas de Alemania, en particular la universidad RWTH de Aachen (Aachen). Ingenieros, junto con el fabricante DAF Trucks, modificaron dos camiones DAF XD Electric, dotándolos de pantógrafos únicos. Estos dispositivos se elevan y descienden automáticamente cuando el camión entra o sale de un tramo con red de contacto, lo que exige una alta precisión y fiabilidad en condiciones reales de carretera.
Las pruebas se realizaron en varios tramos de carreteras federales, incluyendo las regiones de Hessen, Schleswig-Holstein y Baden-Württemberg. Durante los ensayos, dos prototipos llamados «Maya» y «Willi» recorrieron más de 10 mil kilómetros, demostrando que la tecnología puede funcionar no solo en teoría, sino también en el tráfico real, bajo diferentes condiciones climáticas y de intensidad de circulación.
Superar las limitaciones
El principal problema que buscan resolver los ingenieros alemanes es la falta de energía en los camiones pesados. Las baterías modernas, incluso las más avanzadas, no pueden ofrecer a los vehículos de largo recorrido la autonomía necesaria sin paradas frecuentes. El sistema de líneas aéreas permite recargar las baterías en movimiento, eliminando parte de las restricciones y haciendo posible recorrer largas distancias sin largas esperas.
Sin embargo, la tecnología también tiene sus dificultades. Los pantógrafos no pueden estar siempre activados: si el tramo de la red de contacto termina o el camión necesita adelantar, el dispositivo se pliega automáticamente. Esto exige una sincronización compleja y máxima fiabilidad, ya que en juego están la seguridad y la eficiencia del transporte.
El desafío de la infraestructura
A pesar del éxito técnico, el proyecto se topó con una dura realidad: para implementar un sistema de este tipo a gran escala se requiere una infraestructura colosal. En Alemania, como en el resto de Europa, aún no existe una red extensa de líneas aéreas capaz de cubrir las principales rutas logísticas. La construcción de estos corredores exigirá no solo inversiones multimillonarias, sino también acuerdos entre regiones y países, lo que convierte la idea en un verdadero reto para todo el sector.
Por ahora, la industria no se apresura a apostar por esta opción. La razón es simple: el desarrollo de los camiones eléctricos clásicos con grandes baterías avanza a pasos agigantados. Actualmente ya aparecen en el mercado modelos capaces de recorrer hasta 500 kilómetros sin recargar, y la velocidad de carga aumenta constantemente. Además, el hidrógeno asoma en el horizonte como una posible alternativa para el transporte de larga distancia.
El futuro es incierto
Sin embargo, el experimento alemán no puede considerarse un fracaso. Demostró que la recarga dinámica en movimiento no es ciencia ficción, sino una tecnología viable. La pregunta es si Europa está dispuesta a invertir en cambios tan profundos, cuando las soluciones alternativas se vuelven cada vez más accesibles y eficaces.
Por ahora, los camiones con pantógrafos siguen siendo una rareza en las carreteras, y su presencia masiva parece cosa de un futuro distante. Sin embargo, la propia idea de recargar vehículos pesados mientras circulan ya se ha convertido en símbolo de la búsqueda de nuevas vías para lograr un transporte más ecológico y eficiente.
El profesor Lutz Eckstein, director del Instituto de Ingeniería Automotriz (ika), enfatiza que la carga dinámica es un elemento clave dentro del conjunto de tecnologías destinadas a la descarbonización del transporte de mercancías. Su colega, el profesor Achim Kampker, del Departamento de Producción de Componentes para la Electromovilidad (PEM), señala que el suministro a través de líneas aéreas puede reducir los tiempos de inactividad y acelerar la entrega de cargas.
RWTH Aachen es una de las universidades técnicas más antiguas y grandes de Alemania, reconocida por sus innovaciones en transporte y energía. El Instituto de Ingeniería Automotriz (ika) y el departamento PEM participan regularmente en proyectos internacionales relacionados con electromovilidad y desarrollo sostenible. Sus experimentos con camiones eléctricos y redes de contacto ya han captado la atención de importantes fabricantes de automóviles y empresas logísticas, y también forman parte del debate a nivel europeo. Gracias a estas iniciativas, RWTH Aachen refuerza el liderazgo de Alemania en la búsqueda de nuevas soluciones para el transporte del futuro.












