
A partir de 2026, en los países de la Unión Europea entrará en vigor la norma Euro 6e-bis, que transformará por completo los enfoques habituales para la certificación del consumo de combustible y las emisiones en vehículos con sistemas híbridos. Los nuevos requisitos no solo complican la tarea a los fabricantes, sino que también ponen en duda el atractivo de los híbridos para los compradores. Ahora, las cifras oficiales estarán mucho más cerca de la realidad, lo que significa que muchas de las ventajas conocidas para los propietarios de PHEV podrían quedar en el pasado.
Hasta ahora, los coches híbridos enchufables (PHEV) superaban fácilmente la certificación mostrando mínimos niveles de consumo de combustible y emisiones de CO2. Esto les permitía acceder a beneficios fiscales, distintivos ecológicos y otras ventajas. Sin embargo, la Euro 6e-bis cambia la esencia misma del cálculo: ahora se consideran no solo los regímenes de laboratorio, sino también escenarios reales de uso, donde el motor de gasolina funciona con mayor frecuencia.
Qué ha cambiado
La Euro 6e-bis no es simplemente una nueva revisión de los antiguos estándares. Esta versión amplía el rango de pruebas, añade parámetros adicionales y exige contemplar más situaciones reales de conducción. El cambio clave es la revisión del llamado “factor de utilidad”, un coeficiente que determina cuánto tiempo funciona el vehículo en modo eléctrico y cuánto en modo gasolina.
Si antes los cálculos se basaban en una distancia de 800 kilómetros, ahora este parámetro ha aumentado a 2200 kilómetros. Esto significa que en las cifras oficiales de consumo y emisiones, la participación del motor de gasolina es significativamente mayor. Como resultado, los números que antes parecían increíblemente bajos ahora pueden aumentar dos, tres e incluso hasta cuatro veces.
Los fabricantes se ven obligados a revisar sus estrategias. Muchos modelos se diseñaron según las antiguas metodologías para encajar en las categorías preferentes. Ahora tendrán que modernizar la tecnología o resignarse a perder ventajas competitivas.
Impacto en el mercado
Para los compradores, los cambios pueden resultar una sorpresa desagradable. Los nuevos datos oficiales de consumo y emisiones podrían dejar a los híbridos sin sus habituales beneficios fiscales y ambientales. Esto reduce automáticamente su atractivo frente a los coches eléctricos puros, que siguen fuera del alcance de las nuevas restricciones.
En algunos países ya se está debatiendo modificar el sistema de etiquetas ecológicas y la política fiscal. Si antes los híbridos obtenían fácilmente distintivos ‘verdes’, ahora deberán competir en igualdad de condiciones con modelos de gasolina y diésel. Para muchos conductores, esto será un motivo para pensar en pasarse a un vehículo completamente eléctrico.
Sin embargo, la situación no es tan sencilla. Algunos fabricantes ya han anunciado nuevas generaciones de híbridos con mayor autonomía en modo eléctrico y sistemas de recuperación más eficientes. Pero la gran incógnita es si podrán adaptarse rápidamente a la nueva realidad.
El futuro de las normativas
Euro 6e-bis es solo el comienzo. A partir de 2027 entrará en vigor la siguiente versión de la norma, Euro 6e-bis-FCM, que impone requisitos aún más estrictos. Ahora se utilizará una distancia de 4.260 kilómetros para calcular el «Factor de utilidad» y todos los coches nuevos deberán estar equipados con sistemas de monitorización del consumo real de combustible a bordo.
Esto permitirá que los datos de laboratorio se ajusten al máximo a las condiciones reales de uso. La diferencia entre los datos oficiales y los valores reales prácticamente desaparecerá. Para los fabricantes, esto supone la necesidad de implementar nuevas tecnologías y revisar toda la gama de modelos.
El periodo de transición promete ser complicado. Ya se prevé un aumento de precios para los híbridos, una disminución de la demanda y un desarrollo acelerado del mercado de vehículos eléctricos. Ganarán quienes logren adaptarse rápidamente y ofrezcan soluciones realmente eficientes a los compradores.
Cómo funciona el WLTP
Los nuevos cálculos se basan en el protocolo WLTP, un ciclo de pruebas moderno que sustituyó al obsoleto NEDC. El WLTP se distingue por modos más dinámicos, diferentes velocidades y simulación de condiciones reales de carretera. Para los híbridos enchufables, este protocolo se complementa con el cálculo del llamado ‘Factor de utilidad’, que ahora tiene en cuenta no solo el funcionamiento del motor eléctrico, sino también del motor de gasolina en trayectos largos.
Anteriormente, el WLTP permitía que los híbridos mostraran cifras mínimas, ya que la mayor parte de la prueba se realizaba en modo eléctrico. Sin embargo, con el aumento de la distancia calculada, la proporción del modo de gasolina crece, lo que hace que las cifras oficiales sean menos atractivas.
Los compradores deben analizar cuidadosamente estos nuevos datos y no confiar en viejos estereotipos. El mercado evoluciona rápidamente, y lo que ayer parecía ventajoso, mañana puede convertirse en una carga.
RUSSPAIN recuerda que la norma Euro 6e-bis fue desarrollada por la Comisión Europea para mejorar la transparencia y la honestidad en la certificación de vehículos. Su objetivo es reducir la brecha entre los datos de laboratorio y los resultados reales de consumo y emisiones. En los próximos años, esta norma se revisará y endurecerá, lo que ya está influyendo en la estrategia de los mayores fabricantes de automóviles de Europa.












