
La llegada del nuevo vehículo del Papa León XIV ha generado debate tanto entre los fieles como en la industria automotriz. El Ford Explorer Platinum híbrido de 2026, desarrollado especialmente para el líder de la iglesia católica, no es solo un medio de transporte, sino un verdadero símbolo de unión entre la tradición y la tecnología moderna. Esta iniciativa de Ford resalta la importancia que la compañía otorga no solo a la innovación, sino también al respeto por las raíces históricas y culturales.
El todoterreno fue ensamblado en la planta de Ford en Chicago, un detalle significativo: en esta ciudad transcurrió la infancia del Papa León XIV. El fabricante decidió enfocarse en elementos que reflejan la historia personal del pontífice. En el interior del vehículo se utilizaron detalles que evocan tanto Chicago como el Vaticano, desde el perfil bordado de la ciudad hasta la imagen de la Basílica de San Pedro en los umbrales de las puertas. Este enfoque no solo distingue al vehículo, sino que lo convierte en un objeto único y cargado de significado.
Detalles del interior
El interior del Ford Explorer para el Papa está acabado en tonos marrones, lo que le aporta un aire de solidez y calidez. Los asientos delanteros llevan bordados los colores y símbolos de la bandera de Chicago: franjas azules y blancas, estrellas rojas. El apoyabrazos central luce un bordado con una panorámica de la ciudad, y en los umbrales de las puertas se encuentran las siluetas de Chicago y la Basílica de San Pedro. Este diseño resalta el vínculo entre los dos lugares más importantes para el Papa y convierte al vehículo en algo más que un medio de transporte; pasa a ser parte de su historia personal.
Se prestó especial atención a la confidencialidad: los empleados de la fábrica no sabían para quién estaba destinado este ejemplar, aunque se les informó que el encargo era para una persona muy importante. Solo después de finalizar el trabajo se supo que el vehículo sería enviado al Vaticano. Según un ingeniero de Ford, trabajar en este proyecto fue motivo de orgullo para muchos empleados y de conversación en sus familias.
Entrega del vehículo
La entrega oficial del todoterreno tuvo lugar en el Vaticano el 28 de febrero. El director general de Ford, Jim Farley, llegó personalmente a Italia junto a su esposa para entregar las llaves al Papa León XIV. El pontífice examinó con detalle cada aspecto, valoró el enfoque personalizado e incluso realizó un breve recorrido al volante. Según el jefe de Ford, el Papa mostró interés en la dinámica del vehículo y destacó su carácter deportivo.
Durante el encuentro se habló no solo de tecnología, sino también de recuerdos compartidos sobre Chicago. Jim Farley llevó consigo fotografías del equipo de la fábrica y cartas de los empleados que colaboraron en el proyecto. En respuesta, el Papa León XIV bendijo varios rosarios que luego fueron entregados a los trabajadores. Este intercambio de obsequios se convirtió en un símbolo de respeto y gratitud mutua.
Características técnicas
El Ford Explorer Platinum, fabricado especialmente para el Papa, cuenta con un sistema híbrido que integra un motor V6 de 3,3 litros y una caja automática de diez velocidades. Desarrolla una potencia de 300 caballos y admite un remolque de hasta 2.200 kilos. El interior dispone de siete plazas distribuidas en tres filas, lo que permite utilizar el vehículo para diferentes necesidades dentro del Vaticano.
En Estados Unidos, el precio de esta versión parte de 50.965 dólares, lo que equivale aproximadamente a 44.000 euros al cambio actual. En Europa, este modelo no se comercializa: aquí solo está disponible el Explorer eléctrico basado en el Volkswagen ID.4, que es más accesible pero carece de las mismas características singulares. Según indica russpain.com, la variante híbrida sigue siendo exclusiva del mercado estadounidense y, ahora, también del Vaticano.
El Papa León XIV es el primer pontífice estadounidense y miembro de la Orden de San Agustín. Pasó su infancia en Chicago, cerca de una planta de Ford, lo que influyó de manera significativa en la elección del automóvil. El nuevo Explorer no solo refuerza la conexión entre Estados Unidos y el Vaticano, sino que también refleja las tendencias actuales de la industria automotriz, donde la sostenibilidad y la personalización cobran protagonismo. Ford mantiene así la tradición de crear vehículos especiales para los pontífices, consolidando su reputación como fabricante capaz de unir innovación, respeto por la historia y atención a la personalidad de cada cliente.












