
En 2026, Barcelona será el punto de partida del Tour de Francia, y el ambiente en la ciudad resulta notablemente más tranquilo de lo que se esperaba anteriormente. Esto se debe a la decisión del equipo Israel-Premier Tech de cambiar su nombre y dejar atrás su identidad anterior. Con esta medida, se lograron evitar posibles conflictos que podrían haber empañado un gran evento deportivo en Cataluña.
El Ayuntamiento de Barcelona había manifestado previamente su preocupación por la participación de una formación con símbolos israelíes, especialmente tras los acontecimientos de la Vuelta 2025, cuando protestas masivas en Madrid llevaron a la cancelación de la etapa final. Ahora, con el equipo compitiendo bajo un nuevo nombre, las autoridades locales señalan que el riesgo de incidentes políticos se ha reducido al mínimo.
La dirección del Tour de Francia también respaldó los cambios, destacando que la renovación de la plantilla contribuye a un ambiente más relajado. Según los organizadores, los recientes acontecimientos internacionales, incluido el alto el fuego en Gaza, han ayudado a disminuir la tensión en torno a la carrera.
El año pasado, ya se registraron algunas protestas durante el Tour relacionadas con la presencia del equipo israelí, especialmente en Toulouse. Sin embargo, estos hechos no se comparan con la magnitud de las manifestaciones que más tarde tuvieron lugar en España. Las autoridades de Barcelona insisten en que no cuestionan la celebración de la salida, pero consideran fundamental evitar cualquier símbolo que pueda generar divisiones entre espectadores y participantes.
Se espera que el Tour de Francia 2026 comience el 4 de julio con una contrarreloj por equipos en las calles de Barcelona. La segunda etapa finalizará en la famosa subida a Montjuïc, tradicional escenario de momentos decisivos en las competiciones ciclistas de Cataluña. La tercera etapa partirá de Granollers y llevará al pelotón hasta la frontera con Francia, donde les aguardará la primera llegada en alto.
Barcelona será la tercera ciudad española en acoger la salida del Tour de Francia, después de San Sebastián y Bilbao. Las autoridades deportivas locales destacan que la expectativa por el evento es enorme y que los aficionados esperan con impaciencia ver a los principales ciclistas, especialmente en los tramos más exigentes del recorrido catalán.
Los organizadores confían en que, tras superar las diferencias políticas, la atención del público se centrará únicamente en la competición deportiva. El Tour de Francia vuelve a ser un escenario para grandes logros y para unir a los aficionados al ciclismo de todo el mundo.












