
La tradicional estancia veraniega de la familia real española en Mallorca parece estar llegando a su fin. Cada vez aparecen más indicios de que la heredera al trono, la princesa Leonor, y su hermana, la infanta Sofía, no disfrutan de las vacaciones anuales en el Palacio de Marivent y buscan activamente nuevos destinos para descansar dentro de España.
El único miembro de la familia que realmente disfruta de su estancia en las Islas Baleares en agosto es el rey Felipe VI, apasionado de la vela y participante habitual de la regata anual. Mientras tanto, según diversas fuentes, la reina Letizia y sus hijas soportan con dificultad el calor estival y consideran monótona la vida en la isla. Las vacaciones para ellas se convierten en una sucesión de actos oficiales, mientras que el resto del tiempo lo pasan mayoritariamente en las salas climatizadas del palacio.
Como alternativa a Mallorca, cada vez suenan con más fuerza dos regiones del norte: Cantabria y Galicia. Ambos destinos forman parte de la historia de la dinastía Borbón. Cantabria, en particular su capital, Santander, fue el lugar de veraneo preferido del rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia entre 1913 y 1930. Su residencia era el majestuoso Palacio de la Magdalena, que actualmente es propiedad municipal y se utiliza para eventos.
El regreso de la familia real a Santander sería un acontecimiento significativo. Es destacable que, en su momento, los miembros de la familia real señalaron que precisamente en el Palacio de la Magdalena se sentían más libres y podían llevar una vida más cercana a lo privado, lejos del estricto protocolo de la corte. Este aspecto podría resultar especialmente atractivo para la nueva generación de la monarquía, que busca mayor privacidad.
La segunda opción posible es Galicia. Sin embargo, esta elección podría implicar ciertas dificultades. En la ciudad gallega de Sanxenxo suele pasar tiempo el rey emérito Juan Carlos I. Aunque sus visitas ya no generan tanta expectación mediática como antes, sigue vigente la regla no escrita que recomienda evitar encuentros públicos entre él y la princesa heredera Leonor. La presencia simultánea del abuelo y la nieta en la misma región durante el verano podría generar una situación incómoda.
Aunque es poco probable que la familia real abandone por completo y de manera inmediata sus visitas a Mallorca mientras la reina Sofía continúe pasando allí el verano y el rey Felipe participe en la regata, la tendencia es evidente. El deseo de cambio de la princesa Leonor y la infanta Sofía, junto con el hecho de que otras integrantes de la familia, las infantas Elena y Cristina, hace tiempo que prefieren vacacionar en Sotogrande, apuntan a futuros cambios en las tradiciones de la monarquía española. Todo indica que en los próximos años, las vacaciones de verano de la familia real serán más variadas y menos predecibles.












