
A solo una hora del bullicioso centro de la capital española, en pleno Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, se extiende un lugar donde el bullicio urbano da paso al susurro de las hojas y al canto de los pájaros. Es el valle de Alto del Lozoya, un enclave que se ha convertido en hogar de un singular complejo turístico. Este lugar no solo ofrece alojamiento en plena naturaleza, sino una inmersión total en un entorno donde el confort moderno y la vida silvestre conviven en perfecta armonía. El complejo nació como un proyecto familiar y, con esmero y dedicación, transformó antiguos pastizales en un oasis para el ocio ecológico y activo, preservando la belleza natural del paisaje y apostando por el desarrollo sostenible.
El principal atractivo que atrae a los viajeros aquí son, sin duda, las casas que flotan sobre el suelo. Estas construcciones están edificadas directamente sobre los árboles, a una altura de entre cuatro y ocho metros. No se trata simplemente de cabañas, sino de auténticos apartamentos diseñados para que sus huéspedes se sientan como en un nido de pájaros. Cada vivienda lleva el nombre de una de las aves que habitan en el valle, lo que añade un encanto especial. Despertarse por la mañana, salir a la propia terraza y quedar al nivel de las copas de los árboles, respirando aire puro de montaña, es una experiencia que permanece en la memoria. El interior dispone de todo lo necesario para una estancia cómoda, permitiendo combinar el espíritu aventurero con todas las comodidades habituales. Para quienes buscan sensaciones realmente únicas, existe el prototipo panorámico “Big Foot”, que ofrece la máxima integración con el bosque circundante. Para familias numerosas o grupos, hay eco-lodges: casas terrestres con salones acristalados, dos dormitorios y todas las comodidades. Sus creadores han prestado especial atención a la sostenibilidad: los edificios cuentan con un alto nivel de aislamiento y utilizan fuentes de energía renovables, minimizando el impacto ambiental. También hay parcelas clásicas para instalar tiendas de campaña, caravanas o autocaravanas, lo que permite elegir el tipo de alojamiento que mejor se adapte a cada gusto y presupuesto.
Aquí no hay lugar para el aburrimiento, ya que el programa de entretenimiento está pensado para todas las edades y temperamentos. Para los más pequeños, los domingos abre sus puertas una verdadera escuela de granjeros. No se trata solo de una excursión, sino de un auténtico espectáculo teatral. Personajes de cuento acompañan a los niños por el huerto ecológico, les presentan a los animales domésticos y les cuentan fascinantes “agro-cuentos”. Los adultos y adolescentes en busca de adrenalina pueden poner a prueba sus límites. A su disposición hay un muro de escalada, un parque de cuerdas con recorridos de diferentes niveles de dificultad, tiro con arco y una tirolina gigante, cuyo recorrido quita el aliento. Durante los calurosos meses de verano, el centro de atención se traslada a dos piscinas al aire libre. Una de ellas, infantil, está equipada con juegos acuáticos y toboganes, garantizando horas de diversión para los más pequeños. Además, el recinto cuenta con canchas deportivas e incluso una pequeña tienda donde se puede comprar todo lo necesario para unas vacaciones sin preocupaciones.
Tras un día lleno de actividades y descubrimientos, llega el momento de recargar energías. El restaurante local “El Fogón de Guille” ofrece a sus comensales no solo una cena, sino un auténtico viaje gastronómico. El menú sorprende por su variedad: aquí se pueden degustar platos tradicionales españoles, como las contundentes migas o lasaña vegetariana, así como opciones más sofisticadas, como risotto de setas o delicadas costillas de cerdo ibérico a la parrilla. También hay platos con toques asiáticos, como el pollo al curry. Los precios son bastante accesibles, con un costo medio de plato principal entre 14 y 16 euros, impuestos incluidos. Y cenar en la terraza, con vistas panorámicas a las cumbres de la Sierra, es el broche perfecto para un día en este lugar sorprendente, donde cada uno encuentra algo especial.












