
En el mundo de la astronomía se ha producido un descubrimiento que podría cambiar radicalmente nuestra visión sobre el Universo. Un equipo de investigadores ha detectado y estudiado en detalle un misterioso planeta que no está vinculado a ninguna estrella. Este objeto, de un tamaño comparable al de Saturno, se encuentra a casi 10.000 años luz de la Tierra. Hasta ahora, planetas solitarios como este solo eran hipótesis teóricas, pero ahora los científicos han conseguido no solo confirmar su existencia, sino también determinar su masa y su distancia exacta.
Normalmente los planetas orbitan alrededor de estrellas, formando los sistemas a los que estamos acostumbrados. Sin embargo, ya a principios del siglo XXI surgieron indicios sobre la existencia de las llamadas planetas errantes: mundos que no están sujetos a la gravedad de un astro. En 2024, astrónomos detectaron una extraña distorsión en la luz de una estrella lejana. Este fenómeno, conocido como microlente gravitacional, permitió suponer que un objeto masivo pasaba entre nosotros y la estrella. Para realizar las observaciones se utilizaron tanto telescopios terrestres como la sonda Gaia de la Agencia Espacial Europea, que para entonces ya había finalizado su misión.
Tecnología y descubrimientos
Los métodos modernos para buscar exoplanetas están orientados principalmente a objetos en estrecha relación con estrellas. Sin embargo, los planetas errantes no emiten luz propia ni reflejan suficiente luz estelar como para ser observados directamente. La única forma de detectarlos es registrando cómo su gravedad curva la luz de estrellas distantes, aumentando temporalmente su brillo. Hasta hace poco, este método solo permitía suponer la existencia de estos objetos, pero no brindaba la posibilidad de conocer sus características exactas.
En esta ocasión, los científicos fueron más allá. Observaron el evento, designado como KMT-2024-BLG-0792 y OGLE-2024-BLG-0516, desde dos ubicaciones diferentes al mismo tiempo: desde la Tierra y desde el espacio. Esto permitió realizar una especie de ‘triangulación’ astronómica y calcular a qué distancia se encuentra el misterioso planeta. Resultó que está situado a unos 9.950 años luz de nosotros, en dirección al centro de la Vía Láctea. La masa del objeto es de aproximadamente 70 veces la de la Tierra, un poco menor que la de Saturno.
La galaxia está llena de solitarios
El descubrimiento de un objeto así no es solo una sensación científica. Confirma la teoría de que en nuestra galaxia puede haber muchas más planetas errantes que estrellas. Según los cálculos, podría haber varias veces más de estos mundos que astros luminosos. ¿Cómo surgen? Es probable que algunos sean expulsados de sus sistemas tras interacciones gravitatorias caóticas entre planetas jóvenes. Otros podrían formarse directamente a partir de nubes de gas y polvo, sin pasar por la etapa de estrella.
Hasta ahora, los astrónomos solo han logrado identificar una docena de candidatos a planetas errantes y, solo ahora — por primera vez — han podido determinar sus parámetros con tal precisión. Esto ha sido posible gracias a la combinación de observaciones terrestres y espaciales, así como al avance de los métodos de análisis de microlente gravitacional. Los científicos están convencidos de que, con la llegada de nuevos telescopios capaces de explorar el cielo en el rango infrarrojo, el número de estos hallazgos aumentará drásticamente.
El futuro de la investigación
En los próximos años se lanzarán nuevos instrumentos al espacio que permitirán buscar planetas errantes con una eficacia nunca vista. El telescopio estadounidense Nancy Grace Roman, cuyo lanzamiento está previsto para 2026, podrá explorar enormes regiones del cielo en luz infrarroja, haciéndolo mil veces más rápido que el famoso Hubble. El satélite chino Earth 2.0, cuyo lanzamiento se contempla para 2028, también se dedicará a la caza de planetas solitarios.
Cada nuevo descubrimiento en este campo no solo amplía nuestro conocimiento sobre el Universo, sino que también nos obliga a replantear las ideas habituales sobre cómo se forman y evolucionan los sistemas planetarios. Es posible que justamente entre estos mundos errantes se oculten las claves para entender el origen de los planetas, incluida nuestra propia Tierra. Y quizá, en los rincones oscuros de la galaxia, lejos de las estrellas, existan objetos aún más sorprendentes de los que ni siquiera sospechamos.
RUSSPAIN recuerda que Andrzej Udalski es un reconocido astrofísico polaco, profesor de la Universidad de Varsovia y uno de los principales expertos en la búsqueda de exoplanetas y estrellas variables. Es coautor de numerosos trabajos científicos y director de grandes proyectos astronómicos internacionales, incluido OGLE (Optical Gravitational Lensing Experiment), que ha realizado una importante contribución al estudio de la estructura y evolución de nuestra galaxia.












