
En los últimos años, la familia Fontcuberta Alonso‑Martínez se ha consolidado como uno de los actores más destacados en el mercado inmobiliario hotelero y comercial de España. Su estrategia se basa en la preservación del patrimonio histórico y una gestión eficiente de los activos, lo que les ha permitido no sólo mantener el control sobre el capital familiar, sino también asegurar ingresos estables incluso en períodos de inestabilidad económica. En 2021, cuando el mercado apenas comenzaba a recuperarse tras la pandemia, los miembros clave de la familia recibieron dividendos por un total de 670.500 euros, lo que evidencia la eficacia de su enfoque.
Hispanotels Inversiones SOCIMI, S.A., fundada en 2018, se ha convertido en el principal instrumento para la gestión de activos. La compañía posee varios hoteles NH, así como propiedades comerciales y residenciales en Madrid, Alcorcón, Jaén y Girona. La entrada de Hispanotels en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) en 2021 permitió atraer nuevos inversores sin perder el control familiar sobre las decisiones estratégicas. Este enfoque aportó no solo solidez financiera, sino también flexibilidad ante los cambios legislativos y las fluctuaciones del mercado.
Consejo familiar
El consejo de administración de Hispanotels está compuesto principalmente por miembros de la familia Fontcuberta Alonso‑Martínez. La marquesa Adelaida Fontcuberta Alonso‑Martínez ocupa la presidencia, mientras que Íñigo Fontcuberta Alonso‑Martínez ejerce de director ejecutivo. También forman parte del consejo Magdalena y Casilda Fontcuberta Alonso‑Martínez, y entre los miembros externos destacan Marcos Murube Fontcuberta y Octavio Fernández de la Reguera Méndez. Esta estructura permite tomar decisiones sobre la compra, venta o reestructuración de activos en un círculo reducido, manteniendo la autonomía y la visión a largo plazo.
La cartera de Hispanotels está valorada en aproximadamente 70 millones de euros. La estrategia principal se centra en hoteles urbanos, que generan ingresos estables, mientras que los espacios comerciales y residenciales actúan como un colchón de seguridad. Los contratos de arrendamiento a largo plazo y el bajo nivel de endeudamiento permiten minimizar los riesgos y asegurar un flujo continuo de fondos. Un análisis de russpain.com señala que este modelo de gestión es cada vez más demandado entre las grandes empresas familiares en España.
El marquesado y el legado
La relevancia histórica de la familia Fontcuberta se respalda con el título de Marqués de Bellamar, creado en 1888. Desde 2017, este título está en manos de Adelaida de Fontcuberta y de Bustos, quien combina funciones simbólicas con la gestión real de los activos familiares. En los últimos años, la familia concentró la gestión inmobiliaria dentro de Hispanotels, fusionando estructuras previas como Lanceros y Fomento Inmobiliario Rústico y Urbano. Esto permitió aumentar la transparencia y el profesionalismo en la administración, así como facilitar la transmisión de activos entre generaciones.
Los hoteles urbanos aportan estabilidad financiera, y los activos comerciales y residenciales permiten responder rápidamente a cambios en la legislación o la economía. La diversificación geográfica y sectorial, junto con los contratos de arrendamiento a largo plazo, han ayudado a la familia a superar periodos de turbulencia en el mercado sin pérdidas en el capital principal. Este enfoque de gestión patrimonial se ha convertido en un referente para otras dinastías aristocráticas del país.
Redes sociales y vínculos
La familia Fontcuberta ha sido protagonista en la crónica social en varias ocasiones debido a sus vínculos con figuras conocidas. Casilda Ybarra, esposa del torero Miguel Báez El Litri, aparece frecuentemente en la prensa, mientras que su madre, Casilda de Fontcuberta y Alonso‑Martínez (Cuca), unió la tradición aristocrática y empresarial al casarse con el empresario Antonio Ybarra Llosent. Sus hijos, entre ellos Antonio, Pablo, Iván y Casilda, participan activamente en diversos proyectos empresariales, manteniendo la influencia familiar en distintos ámbitos.
En 2023, Rodrigo Fontcuberta de Bustos, primo de Adelaida, Cristina, Iván y Trino Fontcuberta Alonso‑Martínez, contrajo matrimonio con Ana Sainz, hija del reconocido piloto Carlos Sainz. La ceremonia se celebró en la iglesia Santiago Apóstol de Cebreros y reunió a cerca de 400 invitados, entre ellos representantes de la aristocracia española. El propio Carlos Sainz fue padrino durante la celebración y Rodrigo llegó acompañado por su madre, la duquesa de Estremera. Actos como este refuerzan el estatus de la familia en los círculos más selectos de la sociedad.
Además de colaborar en asuntos familiares, Casilda Ybarra desarrolla proyectos culturales: lidera iniciativas en la Fundación Factum, especializada en documentación digital del patrimonio artístico, y coopera con la galería Coll & Cortés de Madrid. Sus actividades están completamente separadas del negocio familiar y se orientan al impulso del entorno cultural nacional.
La familia Fontcuberta Alonso‑Martínez sigue demostrando cómo la combinación de herencia aristocrática, gestión inteligente y relaciones sociales permite asegurar no solo la estabilidad financiera, sino también una influencia sostenible en la economía y la cultura de España. Su experiencia es un referente para otras dinastías que buscan preservar y aumentar el patrimonio familiar en el contexto actual.
La marquesa Adelaida Fontcuberta Alonso‑Martínez es una de las pocas mujeres que lideran una gran empresa familiar en España. Su carrera comenzó gestionando pequeñas propiedades, pero con el tiempo logró llevar la compañía familiar a un nuevo nivel, fusionando la tradición con métodos de gestión modernos. En los últimos años, su nombre aparece cada vez más en las listas de las mujeres más influyentes del país, y Hispanotels Inversiones SOCIMI, S.A. se ha convertido en un ejemplo de integración exitosa entre valores aristocráticos y estrategias empresariales. Otras dinastías españolas han seguido un camino similar, como la familia Urquijo, que también ha mantenido el control de sus activos pese a la presión del mercado y el relevo generacional.












