
SIMOF 2026 no fue solo otro evento de moda, sino un verdadero catalizador de cambios para toda la industria del flamenco. Desde el primer día quedó claro: los límites habituales se han difuminado y Sevilla volvió a estar en el centro de atención, no solo para los amantes de la tradición, sino también para quienes buscan ideas frescas y colaboraciones inesperadas. La presencia de la Infanta Elena y Rossy de Palma generó gran expectación entre los asistentes y la prensa, mientras que el ambiente en el recinto recordaba más a un estreno teatral que a un desfile de moda convencional.
Los organizadores apostaron por el efecto sorpresa: más de cien marcas, dos escenarios, 52 desfiles, y cada uno con una personalidad propia. Este año, SIMOF no solo presenta trajes, sino que marca nuevas tendencias donde la tradición y la vanguardia se enfrentan en una lucha vibrante. Se ha puesto especial énfasis en los jóvenes diseñadores, para quienes participar en este evento es la oportunidad de darse a conocer en todo el país. Sus creaciones comparten pasarela con colecciones de maestros consagrados, generando una tensión e intriga únicas en la pasarela.
Estrellas y nuevos talentos
Este año, en el escenario de SIMOF brillaron no solo nombres consagrados, sino también caras nuevas que ya han captado la atención de los expertos. Entre los favoritos están Manolo Odriozola, Gil Ortiz, José Joaquín, Guillermo Peralta y Alejandro Andana, cuyas colecciones destacaron por sus formas atrevidas y sorprendentes combinaciones de color. Las marcas clásicas como MiAbril, Maricruz & Montecarlo, Aurora Gaviño, Pilar Vera y Rosa Pedroche volvieron a confirmar su estatus presentando diseños elegantes y fácilmente reconocibles. Especialmente notable fue Lucía Ruíz, ganadora del concurso de jóvenes diseñadores del año pasado, cuyas propuestas resultaron un auténtico descubrimiento para el público.
Rossy de Palma, elegida madrina de SIMOF 2026, destacó el alcance internacional del evento. Su aparición con un conjunto extravagante de Vivas Carrión desató una ola de reacciones: un vestido blanco y negro con detalles rojos y una pamela de inspiración andaluza simbolizaron la libertad y creatividad que ahora se asocian con SIMOF. La infanta Elena, encargada de inaugurar la cita, apostó por un estilismo empresarial sobrio, acentuando así el contraste entre la tradición y la modernidad.
Moda y economía
Hace tiempo que SIMOF dejó de ser solo una pasarela de moda. Para Sevilla, el evento es un potente motor económico y cultural. Durante los días del foro, la ciudad recibe a miles de visitantes: no solo diseñadores y modelos, sino también empresarios, compradores internacionales y periodistas. Esto supone un apoyo a la industria local y una oportunidad para que los nuevos talentos salten al escenario mundial. Este año, los organizadores ampliaron el formato: surgieron los AfterWALK, encuentros vespertinos fuera del recinto ferial donde se debaten tendencias y se firman acuerdos.
El impacto de SIMOF se deja sentir mucho más allá del mundo de la moda. El turismo en Sevilla se multiplica en esos días y hoteles y restaurantes operan al máximo de su capacidad. Expertos destacan que el interés por la moda flamenca crece tanto en España como fuera del país, y SIMOF se está consolidando como plataforma de colaboración e inversión internacional.
Emoción y tradición
La inauguración de SIMOF 2026 estuvo marcada no solo por los discursos oficiales, sino también por momentos cargados de emoción. Rossy de Palma confesó que para ella participar en este evento es volver a sus sueños de infancia, cuando el vestido de flamenca representaba la esencia de la fiesta. La infanta Elena, quien cortó la cinta simbólica junto al alcalde de Sevilla y representantes del gobierno andaluz, destacó la importancia de apoyar las tradiciones nacionales en el mundo actual.
Raquel Revuelta, fundadora y directora indiscutible de SIMOF, eligió para la ceremonia un conjunto clásico en blanco y negro, que sirvió como un puente simbólico entre el pasado y el futuro. La parte musical de la apertura fue memorable gracias a la actuación de Vanessa Martín, galardonada con el premio Flamenco en la Piel por su contribución al desarrollo cultural. El cierre del evento estuvo a cargo del desfile de Ágatha Ruíz de la Prada, donde el flamenco se fusionó con el humor, los colores vibrantes y las formas inesperadas.
Rostros de SIMOF
En tres décadas, SIMOF se ha convertido en plataforma de lanzamiento para muchas modelos y diseñadores reconocidos. A lo largo de los años, han desfilado por su pasarela Nieves Álvarez, Raquel Revuelta, Jessica Bueno, María José Suárez, Laura Sánchez y Eva González. Su participación no solo eleva el prestigio del evento, sino que también establece nuevos estándares de profesionalismo en la industria. Este año se sumaron nuevas estrellas, intensificando la competencia y aportando aún más intriga.
El desfile de celebridades arrancó incluso antes de la apertura oficial: los invitados comentaban los atuendos, compartían impresiones y planificaban futuras colaboraciones. El ambiente en SIMOF 2026 es una mezcla de emoción, creatividad y sana competitividad, que hace de este evento algo singular en toda España.
Rossy de Palma es una de las figuras más emblemáticas y reconocibles de la cultura española. Su carrera comenzó en el cine, pero con el tiempo se ha convertido en un símbolo de creatividad y libertad de expresión. En el mundo de la moda, Rossy es conocida por su excentricidad y su capacidad para romper estereotipos. Su participación en SIMOF 2026 no solo atrajo la atención hacia el evento, sino que también reforzó su carácter internacional. Para muchos jóvenes diseñadores, ella es una fuente de inspiración y un ejemplo de cómo unir tradición y tendencias actuales sin perder la identidad propia.












