
La noche del 23 de noviembre de 2025, se realizó un nuevo lanzamiento del cohete Falcon 9 desde la plataforma SLC-4E en la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California. En esta ocasión, la atención de especialistas y observadores se centró en la primera etapa con el número B1100, que hizo su vuelo inaugural. Tras separarse de la segunda etapa, esta realizó un aterrizaje suave en la plataforma marítima autónoma «Of Course I Still Love You», situada en aguas del Océano Pacífico. Toda la operación duró poco más de ocho minutos, lo que volvió a demostrar la gran precisión y fiabilidad del sistema de recuperación de SpaceX.
Al mismo tiempo, la carga útil —un grupo de nuevos satélites para la red global de internet— fue colocada exitosamente en la órbita prevista 79 minutos después del despegue. Así, la compañía continúa ampliando su constelación orbital, que ya supera los 9.000 dispositivos.
Importancia de la etapa conmemorativa y aspectos de la numeración
El número B1100, visible en el cuerpo de la primera etapa, despertó especial interés. Aunque luce el número 100, no es la centésima etapa Falcon 9 fabricada. La razón está en los cambios realizados en el sistema de numeración introducidos en las primeras versiones del cohete. Como resultado, la auténtica etapa número 100 fue la B1093, mientras que la B1100 recibió su número bajo el esquema actualizado de contabilización.
Este lanzamiento fue simbólico para SpaceX, ya que demostró no solo la continuidad tecnológica, sino también la mejora constante de sus procesos de producción. La nueva etapa superó todas las pruebas y fue utilizada inmediatamente en una misión real, lo que subraya el alto nivel de confianza en las soluciones de ingeniería de la compañía.
Dinámica de lanzamientos y expansión de la red satelital
La misión con la etapa conmemorativa fue la segunda en apenas 24 horas: el día anterior, un Falcon 9 despegó desde Cabo Cañaveral, en Florida, llevando también un lote de satélites a la órbita. De este modo, SpaceX elevó el número de lanzamientos de Falcon 9 en 2025 a 150, marcando un nuevo récord tanto para la empresa como para la industria.
Cada nuevo lanzamiento permite no solo ampliar la constelación orbital, sino también perfeccionar la tecnología de reutilización de etapas. Esto reduce significativamente el coste de poner cargas útiles en órbita y acelera la exploración espacial.
Logros tecnológicos y perspectivas
El aterrizaje de la primera etapa en una plataforma marítima volvió a confirmar la eficacia de las soluciones reutilizables de SpaceX. Los sistemas automatizados de control permitieron el regreso preciso de la etapa incluso en condiciones meteorológicas adversas, lo que abre nuevas posibilidades para aumentar la frecuencia de lanzamientos.
En los próximos meses, la empresa planea continuar con el despliegue intensivo de satélites, así como implementar nuevas modificaciones en los cohetes y plataformas. Esto no solo permitirá ampliar la cobertura de la red de internet, sino también aumentar la fiabilidad de toda la infraestructura.
Quizás no lo sabías: datos curiosos sobre SpaceX y Falcon 9
SpaceX es una empresa aeroespacial privada fundada por Elon Musk en 2002. Fue la primera organización en el mundo que logró recuperar la primera etapa de un cohete orbital para su reutilización. El Falcon 9 es el principal caballo de batalla de SpaceX, diseñado para poner en órbita satélites, cargas y naves tripuladas. El sistema reutilizable de etapas permitió a la empresa reducir significativamente el coste de los lanzamientos y hacer el acceso al espacio más asequible. A lo largo de los años, el Falcon 9 ha sido modernizado en múltiples ocasiones, ganándose la reputación de ser uno de los cohetes más fiables de la historia. La compañía impulsa activamente la red de satélites Starlink, que proporciona acceso a internet en todo el mundo, incluso en regiones remotas. Además del Falcon 9, SpaceX desarrolla el supercohete Starship, que en el futuro servirá de base para misiones interplanetarias. En 2025, SpaceX mantiene su liderazgo en número de lanzamientos e innovación en el sector espacial. Gracias a la mejora constante de sus tecnologías, la empresa avanza con paso firme hacia nuevos objetivos ambiciosos, incluyendo vuelos tripulados a la Luna y Marte.











