
En diciembre de 2024, la sonda Parker Solar Probe de la NASA realizó el vuelo más cercano a la superficie del Sol jamás registrado. En ese momento, la sonda captó un fenómeno único: parte del material solar expulsado, al desprenderse de la estrella, cambió inesperadamente de dirección y regresó. Estas imágenes son las más nítidas jamás obtenidas y permitieron a los científicos replantearse los procesos que ocurren en la atmósfera solar.
El vídeo, compuesto a partir de una serie de imágenes, muestra cómo una nube de plasma incandescente, al ser expulsada al espacio, primero se aleja de la estrella, pero luego una parte de ella parece dar la vuelta y regresar. Este fenómeno está relacionado con las características de los campos magnéticos que rodean al Sol y que cambian constantemente su estructura. Precisamente estos campos pueden no solo expulsar materia al espacio interplanetario, sino también devolverla, formando un ciclo peculiar.
Bucles magnéticos
Durante el sobrevuelo, la Parker Solar Probe se encontraba a solo 6,1 millones de kilómetros de la superficie solar. En ese instante, se registró una potente erupción, una eyección de masa coronal (CME), donde una enorme burbuja de plasma es expulsada. Normalmente, estas eyecciones lanzan el material lejos de la estrella, pero esta vez parte de la nube fue atraída de vuelta, siguiendo las líneas magnéticas que, tras romperse repentinamente, volvieron a conectarse, formando gigantescos bucles.
Anteriormente, estos procesos solo podían observarse desde grandes distancias, por ejemplo, utilizando el observatorio SOHO. Sin embargo, Parker ha permitido por primera vez examinar los detalles de este fenómeno de cerca. Los científicos lograron medir la velocidad y el tamaño de los conglomerados que retornan, lo cual representa un paso importante para comprender cómo se forman y evolucionan los campos magnéticos del Sol.
Impacto en el clima espacial
Las eyecciones de masa coronal desempeñan un papel clave en la formación del clima espacial. Si una nube de este tipo se dirige hacia la Tierra, puede provocar intensas tormentas magnéticas, interrumpir el funcionamiento de satélites, las comunicaciones por radio e incluso afectar los sistemas energéticos. Los nuevos datos obtenidos por la Parker Solar Probe ayudarán a predecir con mayor precisión este tipo de eventos y evaluar sus posibles consecuencias tanto para nuestro planeta como para otros objetos del Sistema Solar.
La atención de los investigadores se centró especialmente en los llamados “inflows”, flujos de materia que regresan al Sol. Se descubrió que estos flujos pueden modificar la estructura de los campos magnéticos cerca de la superficie estelar y, por tanto, influir en la trayectoria de futuras eyecciones. Incluso pequeños cambios pueden ser determinantes: de ello depende si una nueva eyección impactará en Marte o pasará de largo sin causar daño.
Nuevos horizontes de investigación
Gracias a su proximidad al Sol, la sonda Parker Solar Probe ha brindado a los científicos una oportunidad única para observar procesos que antes permanecían ocultos. Ahora los expertos no solo pueden ver cómo se forman y destruyen las estructuras magnéticas, sino también analizar su impacto en el comportamiento del plasma. Esto abre nuevas posibilidades para modelar el clima espacial y desarrollar sistemas de alerta temprana ante tormentas solares.
En los próximos años, los investigadores planean utilizar los datos obtenidos para perfeccionar los modelos existentes y crear pronósticos más precisos. Esto es especialmente relevante para proteger sondas espaciales, astronautas y las infraestructuras terrestres de los efectos de la actividad solar.
Por si no lo sabía, Parker Solar Probe es una sonda espacial automática de la NASA lanzada en 2018 para estudiar la corona exterior del Sol. Su misión es acercarse al máximo a la estrella y recopilar datos sobre los procesos que ocurren en su atmósfera. La sonda está equipada con instrumentos únicos capaces de resistir temperaturas y niveles de radiación extremos. Gracias a estas tecnologías, Parker ya ha batido varios récords de proximidad al Sol y sigue desvelando nuevos secretos de nuestra estrella.












