
La mañana en el puerto de Valencia comenzó con una actividad inusual: patrullas policiales entraban una tras otra en la zona, donde normalmente reina la rutina laboral. Esta vez, todo era diferente: los agentes actuaban de forma rápida y coordinada, sin llamar la atención. De manera simultánea, se llevaron a cabo registros y detenciones en varios municipios de la provincia de Valencia.
El foco principal estuvo en dos organizaciones criminales que, según la investigación, operaban como un solo cártel. Sus actividades estaban relacionadas con el tráfico de grandes cantidades de sustancias prohibidas a través del puerto de Valencia. Durante la operación, se lograron identificar y confiscar al menos 3,5 toneladas de cocaína que intentaban introducir en contenedores marítimos. Esta cantidad de droga podría haber llegado al mercado negro si no fuera por la intervención policial.
El número de detenidos ya supera la treintena y, según fuentes no oficiales, la lista podría ampliarse con nuevos implicados. La investigación sigue en curso y los detalles del caso aún no se han hecho públicos, ya que las autoridades han declarado el procedimiento como secreto. Solo se sabe que se trata de acciones coordinadas en varios municipios y de intentos de los delincuentes por camuflar sus operaciones como negocios legales.
Los vecinos comentan lo sucedido, especulan y esperan declaraciones oficiales. No es la primera vez que se detectan intentos de utilizar el puerto de Valencia para la entrada de grandes cargamentos de drogas, pero una operación de tal magnitud no se había realizado en los últimos años. Se espera que en breve se conozcan más detalles y que la investigación pueda extenderse a otras regiones del país.












