
Sevilla se prepara para uno de los eventos más destacados de la temporada de otoño. El 4 de octubre, en la famosa iglesia de Los Gitanos, unirán sus vidas el duque de Arjona, Cayetano Martínez de Irujo, y su elegida Bárbara Mirján. Sin embargo, a medida que se acerca la tan esperada fecha, la atención del público se centra menos en los detalles de la ceremonia y más en la lista de invitados, repleta de sorpresas y dramas familiares.
Sin embargo, hay buenas noticias. El jefe de la Casa de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, confirmó personalmente su asistencia, poniendo fin a los rumores sobre desacuerdos con su hermano menor. Su reconciliación, ocurrida hace algún tiempo, será uno de los símbolos de este día. Junto al novio estarán también otros familiares cercanos. La hermana, Eugenia Martínez de Irujo, quien en un principio fue considerada para ser la madrina, cedió con gusto este honor a su sobrina Amina, hija de Cayetano y la socialité mexicana Genoveva Casanova. Tampoco faltará en la ceremonia el hermano Fernando, conocido por su talento conciliador en los conflictos familiares. Recientemente, regresó a la vida pública tras problemas de salud y aseguró a todos que se encuentra bien.
Sin embargo, como suele ocurrir en las familias numerosas, no faltó una nota discordante. Se supo que el hermano mayor del novio, Jacobo Siruela, y su esposa Inka Martí no asistirán a la celebración. La versión oficial, expuesta en una carta enviada al Palacio de Liria, alude a compromisos ineludibles. En primer lugar, apenas dos días después del evento en Sevilla, su editorial Atalanta celebra su vigésimo aniversario. En segundo, la pareja acaba de regresar de las Islas Canarias, donde Inka Martí recibió un premio por su contribución a la cultura. Finalmente, la tercera razón es la preparación de un importante viaje para reunirse con la fundación The Circular Bioeconomy Alliance, una organización medioambiental creada por el rey Carlos III. El conde y su esposa están dedicados activamente al proyecto de renaturalización de su finca en Salamanca. A pesar de la solidez de los argumentos, muchos interpretan esta decisión como un eco de la compleja relación fraternal que existe desde hace tiempo entre los hermanos.
Y en medio de esta confrontación surgió una noticia que añadió un matiz especial a la situación. El hijo del conde de Siruela de su primer matrimonio, el galerista Jacobo Fitz-James Stuart, anunció que sin falta acudirá a felicitar a su tío. Fue escueto, señalando que no comenta asuntos familiares con la prensa, pero confirmó claramente su intención. Esta decisión parece bastante lógica si recordamos que su madre, María Eugenia Fernández de Castro, fue la nuera preferida de la difunta duquesa de Alba y siempre mantuvo una relación muy cálida con toda la familia. Así, el próximo enlace no será simplemente una celebración del amor, sino también un auténtico reflejo de los complejos y numerosos lazos dentro de una de las casas más nobles de España.












