
En los últimos años, la alfombra roja de los premios Goya se ha convertido no solo en un escaparate de moda, sino en un auténtico escenario para la experimentación con el maquillaje. Cada aparición de las celebridades genera una ola de comentarios, porque es aquí donde nacen nuevas tendencias que rápidamente adoptan maquilladores y seguidores en todo el país. La atención al detalle, la valentía inesperada y la capacidad de resaltar la personalidad son las señas de identidad de los mejores looks de las últimas temporadas.
En 2015, Nerea Barros optó por un maquillaje clásico centrado en la mirada: un delineado definido y sombras doradas realzaron su expresión, mientras la piel lució fresca y natural. Ese mismo año, Úrsula Corberó sorprendió con delineados felinos alargados y un tono de piel perfectamente uniforme, un estilo que pronto se convirtió en referente entre la juventud. Un año después, Penélope Cruz apostó por un look ahumado en tonos cálidos, labios nude rosados y cejas cuidadas, un maquillaje que aún se considera el equilibrio ideal entre intensidad y discreción.
Audacia e individualidad
El año 2017 se recuerda por los tonos bronce y cobre en el rostro de Amaia Salamanca, además del intenso color burdeos en los labios. En 2018, Macarena García destacó su mirada con un delineado potente y varias capas de máscara de pestañas, logrando suavidad y armonía en sus rasgos. Ese mismo año, María Pedraza se atrevió con un delineado negro grueso y brillos en el párpado inferior, lo que aportó atrevimiento y magnetismo a su estilo.
En 2019, Rosalía rompió con los estándares habituales eligiendo un maquillaje minimalista, resaltando la luminosidad de la piel y el brillo en los labios. En 2020, Greta Fernández transformó el maquillaje en una verdadera joya, adornando su rostro con diminutas perlas y creando un look etéreo y romántico. Este enfoque se volvió viral rápidamente e inspiró a muchos a experimentar con elementos decorativos.
Gráficos y futurismo
En 2022, Milena Smit llevó el maquillaje gráfico a un nuevo nivel: un delineado negro doble con ángulos definidos generó un efecto casi futurista, mientras que la piel mate y los labios nude equilibraron el dramatismo. En 2023, Clara Lago apostó por un trazo gráfico minimalista en el párpado, dejando el resto del maquillaje lo más natural posible. Este estilo permitió resaltar la mirada y subrayar la individualidad sin recargar el rostro.
Ese mismo año, Anna Castillo sorprendió con un delineado superior desestructurado, que aportó frescura y modernidad a su look. Sara Sálamo optó por una naturalidad absoluta: una base ligera, cejas bien definidas y el mínimo de maquillaje demostraron que la sencillez puede ser tan impactante como las técnicas más elaboradas.
Toques vibrantes y nuevos estándares
En 2024, Bárbara Lennie apostó por unos labios intensos en tono vino con acabado brillante, dejando el resto del maquillaje discreto. Esta elección la hizo destacar de inmediato entre los demás invitados de la velada. En 2025, Laura Veismacher captó todas las miradas con unas pestañas XXL, que se convirtieron en el elemento central de su look, mientras que el resto del maquillaje siguió la tendencia de “piel limpia”.
Resulta interesante cómo el debate sobre el maquillaje en las galas se ha convertido en parte esencial de la vida cultural española. Como ocurre en otros grandes eventos, por ejemplo en los premios Iris, donde la inesperada combinación de atuendos y maquillaje generó una fuerte reacción del público, analizada en detalle en el reportaje sobre los mayores aciertos y errores de la alfombra roja, los premios Goya continúan marcando tendencia en el mundo de la belleza y la moda.
Los premios Goya no solo reconocen el talento en el cine, sino que también son un espacio para arriesgados experimentos de imagen. Cada año, maquilladores y celebridades buscan nuevas formas de sorprender al público, fusionando lo clásico con detalles inesperados. Por ello, la alfombra roja de los Goya se mantiene como uno de los principales referentes para la industria de la belleza en España.
El Premio Goya, establecido por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, reúne cada año a los principales actores, directores y profesionales creativos del país. A lo largo de las décadas, se ha convertido no solo en un símbolo de éxito en el cine, sino también en una parte fundamental de la identidad cultural española. Barcelona, sede de la ceremonia en los últimos años, se transforma en el epicentro de la atención nacional, y los looks de los invitados se comentan tanto como las propias películas. Es aquí donde nacen nuevos estándares de belleza que rápidamente se vuelven populares mucho más allá del ámbito cinematográfico.












