
En los últimos años, el mercado inmobiliario español ha experimentado un auténtico auge en el interés por las casas prefabricadas. Las razones son evidentes: rapidez de construcción, eficiencia energética y la posibilidad de tener una vivienda lista para entrar a vivir en un plazo relativamente corto. Sin embargo, pese a su aparente sencillez, el precio de este tipo de viviendas puede sorprender incluso a los compradores más experimentados. La pregunta de cuánto cuesta una casa modular no tiene una única respuesta: el rango de precios es realmente amplio.
Los futuros propietarios se enfrentan a una enorme variedad: desde pequeños chalets de madera hasta lujosas villas de hormigón con piscina y domótica. Cada proyecto es único y el precio final depende de decenas de factores. En España, las casas modulares han dejado de ser una rareza y cada vez se consolidan más como una auténtica alternativa a la construcción tradicional.
La fórmula del precio
El principal mito es que las casas modulares siempre son más baratas que las convencionales. En la práctica, lo decisivo es la calidad de los materiales, la complejidad del diseño arquitectónico y el nivel de acabados. Los expertos del sector señalan que el ahorro se logra gracias a la reducción de los plazos de obra y la estandarización de procesos, no por una disminución de la calidad. De media, el precio por metro cuadrado oscila entre 900 y 2.500 euros, aunque también existen opciones más exclusivas.
Por ejemplo, las construcciones modulares ligeras parten de 900 euros por metro cuadrado, las casas de madera desde 1.000 euros y las de hormigón desde 1.200 euros. En comparación, una edificación clásica de ladrillo costará al menos 1.500 euros por metro cuadrado. Sin embargo, estos son solo precios base. Si se opta por la personalización, materiales exclusivos o sistemas de ingeniería complejos, el precio puede incrementarse varias veces.
Factores que influyen en el precio
La lista de factores que determinan el costo es extensa. El material de las paredes es clave: madera, hormigón, metal o soluciones combinadas. La superficie y la distribución también cuentan: a mayor número de habitaciones y mayor complejidad del diseño, mayor será el precio final. La calidad de los acabados es otro aspecto importante. Las opciones básicas están al alcance de la mayoría, pero los materiales premium y los interiores de diseño aumentan el presupuesto.
No hay que olvidar el nivel de personalización. Los proyectos estándar siempre son más económicos, pero cualquier cambio —desde ampliar ventanas hasta añadir una terraza— implica inversiones adicionales. Los sistemas modernos de eficiencia energética, paneles solares, ventilación avanzada y climatización también impactan notablemente en el precio. Incluso la ubicación del terreno y las normativas locales pueden modificar el coste final.
Oferta de modelos
En España existe una amplia oferta de casas modulares. Por ejemplo, un módulo compacto de 36 metros cuadrados, ideal como casa de campo u oficina, cuesta alrededor de 80.000 euros sin IVA. Si se añade cocina y sistema de climatización, el precio asciende a 91.000 euros. Hay opciones más amplias, como una vivienda de 131 metros cuadrados con cuatro dormitorios y dos baños, que parte desde los 255.000 euros.
También hay alternativas más asequibles: una casa de hormigón de 100 metros cuadrados con dos o tres dormitorios y dos baños tiene un precio a partir de 156.000 euros. Para quienes prefieren espacios grandes, hay modelos de 200 metros cuadrados con tres dormitorios y tres baños, desde 282.000 euros. El lujo tampoco queda al margen: villas de dos plantas de casi 500 metros cuadrados, con cuatro dormitorios y dos baños, pueden superar el 1,3 millones de euros.
Gastos ocultos
La compra de una casa modular es solo el primer paso. Hay que considerar los gastos de preparación del terreno, instalación de suministros y la cimentación. De media, las obras de la base cuestan entre 20 y 40 euros por metro cuadrado, o incluso más si el terreno presenta dificultades. Asimismo, pueden surgir costes adicionales si se desea instalar piscina, garaje, terraza o sistemas domóticos.
Las diferencias regionales también son relevantes: según la comunidad autónoma, la legislación local y el coste de la mano de obra, el precio final puede variar considerablemente. En algunos casos, los gastos de tramitación y conexión a servicios pueden ser una desagradable sorpresa para los nuevos propietarios.
Una elección sin ilusiones
Las casas modulares en España no siempre son la opción más económica, como suele pensarse. Las tecnologías modernas permiten crear tanto viviendas asequibles como propiedades de lujo, y el precio final depende de las ambiciones y preferencias del cliente. El mercado ofrece opciones para todos los gustos: desde estudios minimalistas hasta residencias exclusivas con ventanales panorámicos y jardín privado.
A los posibles compradores se les aconseja analizar cuidadosamente las ofertas, comparar las configuraciones y tener en cuenta los gastos adicionales. Solo así evitarán decepciones y conseguirán una casa que realmente cumpla con sus expectativas.
RUSSPAIN recuerda que Atlántida Homes, Tini Living y Alberta Norweg están consideradas entre las principales empresas en el mercado de la construcción modular en España. Ofrecen una amplia gama de modelos, desde compactos hasta de alta gama, y apuestan por la innovación en sus proyectos. En los últimos años, la demanda de sus servicios crece de manera sostenida y su red de distribución abarca prácticamente todas las regiones del país.












