
Desde principios de 2025, el 55% de todos los automóviles Renault vendidos en España han sido fabricados en las plantas de la compañía en Valladolid y Palencia. Esto equivale a casi 28.000 vehículos, lo que resalta la importancia de los centros de producción españoles para la marca.
España se ha consolidado como el centro mundial de tecnologías híbridas de Renault. En las fábricas locales se producen cinco de los siete modelos híbridos de la marca: Captur y Symbioz se ensamblan en Valladolid, mientras que Austral, Espace y Rafale se fabrican en Palencia. Esta concentración de la producción permite a la compañía responder con mayor rapidez a la demanda del mercado y reducir los costes logísticos.
La producción local también contribuye a reducir la huella de carbono asociada al transporte y apoya el desarrollo del sector industrial del país. Esto impacta de forma positiva en la economía y la vida social de España.
El Renault más popular producido en España ha sido el Captur: en los primeros siete meses de 2025 se han matriculado más de 12.000 unidades. Le siguen el Austral, con cerca de 6.500 unidades; Symbioz, con unas 4.800; Rafale, con casi 2.800; y Espace, con más de 1.500 vehículos.
Todos estos modelos cuentan con la tecnología híbrida E-Tech desarrollada por Renault. Esta garantiza una conducción eficiente y silenciosa, permitiendo que los vehículos funcionen en modo eléctrico hasta el 80% del tiempo en entorno urbano sin recarga. Esto reduce el consumo de combustible aproximadamente en un 40%.
Los automóviles híbridos de Renault representan el 44% del total de ventas de la marca en España, cifra que supera ampliamente la media del mercado, situada en un 18%. Por volumen de ventas de híbridos, Renault ocupa el segundo lugar entre todas las marcas del país.
En los últimos años, las fábricas de Valladolid y Palencia han experimentado una modernización a gran escala. La implementación de inteligencia artificial, tecnologías digitales y electrónica avanzada ha mejorado la calidad y eficiencia de la producción, además de ajustarse a los objetivos de reducción de emisiones de carbono.
En Valladolid se amplió la producción de vehículos del segmento C, incluido el modelo Symbioz, lo que requirió una mejora en el control de calidad y en la automatización de procesos mediante soluciones digitales para el monitoreo en tiempo real.
Palencia produce tres modelos de los segmentos C y D: Austral, Espace y Rafale. La planta actualizó su equipamiento integrando tecnologías avanzadas de robotización, conectividad y análisis predictivo. La producción de Rafale representó un hito importante, consolidando a Palencia como centro de fabricación de vehículos híbridos premium.












