
En 2025, el mercado español de alquiler de habitaciones en pisos compartidos experimenta cambios notables. En el último año, la oferta de habitaciones disponibles ha aumentado casi una quinta parte, mientras que el precio medio del alquiler subió un 4 %, alcanzando los 425 euros mensuales. Pese al crecimiento de la oferta, la demanda sigue el mismo ritmo: también crece el número de personas interesadas en alquilar habitación, lo que confirma la popularidad sostenida de esta modalidad de vivienda tanto entre los españoles como entre los extranjeros.
La evolución del mercado es desigual: en algunas ciudades, la oferta de habitaciones se ha disparado, mientras que en otras ha disminuido drásticamente. Paralelamente, los precios se mantienen relativamente estables, aunque ciertas ciudades presentan subidas o bajadas muy marcadas. España sigue sorprendiendo tanto a inquilinos como a propietarios con cambios inesperados en el sector inmobiliario.
Dónde hay más habitaciones
En la mayoría de las capitales españolas se observa un aumento en la cantidad de habitaciones disponibles. Destacan especialmente Teruel, donde la oferta se ha duplicado con creces, y Ávila, con un crecimiento similar. En Segovia y Ourense el número de habitaciones también se ha duplicado, mientras que en Zamora el incremento llega al 80 %. Entre las grandes ciudades, Madrid suma un 21 % respecto al año anterior y Barcelona un 15 %.
Sin embargo, no en todas partes la situación es tan favorable. En Castellón de la Plana, la oferta se ha desplomado casi a la mitad; en Pamplona, un 37 %; en Huelva, un tercio menos; y en Ceuta, una caída del 31 %. Estas ciudades se han convertido en las grandes rezagadas en cuanto a disponibilidad de habitaciones para alquilar.
Precios y variaciones
En general, el precio del alquiler de habitaciones se ha mantenido relativamente estable en el país, aunque algunas ciudades destacan por romper la tendencia. En Zamora los precios subieron un 20%, en Teruel un 19% y en Ourense, Segovia y Oviedo un 17%. En Madrid el alquiler aumentó un 2%, mientras que en Barcelona, por el contrario, bajó un 3%.
El mayor descenso de precios se registró en Badajoz, donde el coste del alquiler cayó un 17%. En Alicante y Málaga, las caídas fueron del 8% y 7% respectivamente, mientras que en Valencia y Valladolid bajaron un 5% en cada caso. Así, la geografía de los cambios de precios es muy variada y no siempre predecible.
Ciudades más caras y baratas
Barcelona sigue siendo la ciudad más cara para alquilar una habitación, con un precio medio que alcanza los 600 euros mensuales. Madrid le sigue con 575 euros; después están Palma con 525 euros, San Sebastián con 500 euros, Málaga con 450 euros y Bilbao con 440 euros. Entre las ciudades con precios a partir de 400 euros destacan Pamplona, Vitoria, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria, Ceuta y Girona.
En el extremo opuesto se encuentran Badajoz, Ciudad Real y Jaén, donde alquilar una habitación cuesta solo 250 euros. Un poco más altos son los precios en Cáceres y Palencia, con una media de 260 euros. Estas ciudades se convierten en una verdadera opción de salvación para quienes buscan alternativas económicas de alojamiento.
Competencia por una habitación
La demanda de habitaciones sigue en aumento: el número de solicitantes por habitación ha crecido un 3% en el último año. En algunas ciudades, la competencia se ha vuelto realmente intensa. En Castellón de la Plana, el número de interesados aumentó un 200%, en Huelva un 140%, en Zaragoza un 125%, en Pamplona un 111%, en Ceuta un 103% y en Toledo un 77%.
Al mismo tiempo, en Ávila la competencia disminuyó un 39%, en Barcelona un 14% y en Madrid un 11%. Esto puede indicar que el mercado está saturado o que las preferencias de los inquilinos están cambiando en estas ciudades.
Geografía de la oferta
La mitad de todas las habitaciones en alquiler del país se concentra en cinco ciudades: Madrid (19% del total), Barcelona (14%), Valencia (13%), Alicante (2%) y Granada (2%). El resto de las 40 capitales de provincia en conjunto apenas suman el 12% del mercado total.
Esta distribución evidencia una clara concentración de la oferta y la demanda en las principales ciudades, donde alquilar una habitación no solo es una forma de ahorrar, sino que también representa la única alternativa real para muchos estudiantes, jóvenes profesionales y recién llegados.












