
En 2026, España celebra el centenario del nacimiento de María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, la legendaria duquesa de Alba, cuyo nombre es sinónimo de grandeza aristocrática y patrimonio cultural del país. Para conmemorar la fecha, Sevilla ha dado inicio a una serie de eventos de gran envergadura dedicados a la memoria de una de las mujeres más emblemáticas del siglo XX. Sin embargo, el primer acto solemne, celebrado en las majestuosas instalaciones del Real Alcázar, se vio empañado por la ausencia de varios miembros familiares, un hecho que no pasó desapercibido ni para el público ni para los medios.
En la presentación del programa de homenajes estuvieron presentes Cayetano Martínez de Irujo, su esposa Bárbara Mirján, el hermano Fernando y Alfonso Díez, viudo de la duquesa de Alba. Pero las conversaciones se centraron en quienes no asistieron: Eugenia Martínez de Irujo y el actual duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart. Su ausencia desató una oleada de rumores sobre nuevos conflictos en el seno de la célebre familia.
Motivos de la ausencia
Contrario a lo que muchos esperaban, Cayetano Martínez de Irujo no eludió las preguntas incómodas y explicó públicamente por qué su hermano y su hermana no pudieron asistir a un evento tan importante. Según contó, la celebración estaba originalmente prevista para el 14 de enero, pero la fecha se cambió al día siguiente. Como resultado, Carlos tuvo que quedarse en Madrid debido a compromisos en el Palacio de Liria, y Eugenia también tenía otros asuntos pendientes. “Si no fuera por estas circunstancias, estarían aquí”, recalcó Cayetano, dejando claro su deseo de disipar los rumores sobre un supuesto conflicto familiar.
Sin embargo, sus palabras sonaron como un intento de suavizar la situación, ya que en otras ocasiones había admitido su distanciamiento familiar, incluso renunciando a celebrar la Navidad junto a los suyos. Esta vez, no obstante, Cayetano insistió: “La paz familiar ha sido restaurada”. Además, subrayó que la organización de los actos conmemorativos está a cargo suyo, de Eugenia, Carlos y Fernando, apuntando así indirectamente a la ausencia de otro hermano en los preparativos: Jacobo, duque de Siruela.
Memoria y legado
Durante su intervención, Cayetano Martínez de Irujo no solo justificó la ausencia de algunos familiares, sino que también evocó con especial cariño a su madre. Consideró a la duquesa de Alba como la mujer más relevante de España en el siglo pasado y destacó su singular capacidad para unir carisma personal y estatus aristocrático. También recordó su récord por el número de títulos nobiliarios: poseía 53, una cifra que incluso figura en el Libro Guinness de los Récords.
Entre las anécdotas divertidas, Cayetano contó cómo sus hijos le recordaron otro «récord» de su madre: su último matrimonio, celebrado después de los ochenta años. También compartió recuerdos de cuando aún se le acercan personas para contarle cómo la duquesa les ayudó a pagar la hipoteca. Según Cayetano, su madre tenía una «mentalidad imperial» y siempre confiaba solo en su propio esfuerzo, dirigiendo su «pequeño imperio» con mano firme.
Símbolo cultural
La Duquesa de Alba se ha convertido desde hace tiempo no solo en un icono aristocrático sino en un símbolo de la cultura andaluza. Así lo subrayó la consejera de Cultura y Deporte de Andalucía, Patricia del Pozo, durante la presentación. A lo largo del año, en honor al centenario de la duquesa, se celebrarán exposiciones, publicaciones, encuentros temáticos e incluso eventos especiales en la famosa Feria de Sevilla. El epicentro de todas estas actividades será el Real Alcázar, donde arrancó el programa oficial del aniversario.
Como comisario de la organización, Cayetano Martínez de Irujo anunció una serie de grandes eventos: desde espectáculos de flamenco y conferencias hasta una gran exposición en el Palacio de Dueñas, la publicación del libro «Homenaje a Cayetana, una mujer irrepetible» e incluso una serie documental. En estos proyectos participan numerosos miembros de la familia, lo que, según Cayetano, demuestra que, a pesar de las diferencias, el recuerdo de su madre une a la Casa de Alba.
Matices familiares
Sin embargo, tras la fachada de reconciliación aún se perciben fisuras. Cayetano no oculta que no todos los hermanos están igualmente involucrados en la preparación del aniversario. El nombre de Jacobo, duque de Siruela, no apareció entre los organizadores, lo que avivó aún más los rumores sobre antiguas discrepancias entre los herederos de una de las casas aristocráticas más célebres de Europa.
Aun así, las declaraciones públicas sobre armonía y colaboración parecen un intento de salvar la imagen ante la sociedad y resaltar la importancia del aniversario para toda España. La incógnita sobre si realmente ha llegado la tan esperada calma a la familia Alba sigue sin resolverse.
RUSSPAIN recuerda que María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII duquesa de Alba, fue una de las mujeres más tituladas del mundo y ocupó una posición única en la sociedad española. Sus descendientes siguen influyendo en la vida cultural y pública del país, y la casa de Alba continúa siendo una de las dinastías aristocráticas más reconocidas de Europa.












