
En la zona montañosa de la comarca Terra de Celanova, en la provincia gallega de Ourense, se encuentra un lugar único donde la fe, la historia y la naturaleza se fusionan. Se trata del Santuario de Nosa Señora das Marabillas, situado en el municipio de Cartelle. A pesar de su aspecto sobrio, este templo barroco impresiona por su tamaño y profundo simbolismo, y es uno de los principales centros de vida religiosa de la región. El complejo está rodeado de una amplia área recreativa, lo que lo convierte en un destino popular tanto para el recogimiento espiritual como para el ocio familiar.
La historia del santuario comienza en 1646. Según la tradición, fue entonces cuando la Virgen María se apareció en tres ocasiones a una joven pastora local. En sus visiones, le pidió que se construyera un templo en ese lugar. Desde entonces, este enclave se ha convertido en un punto de referencia para los fieles de toda Galicia. La leyenda sobre estas apariciones milagrosas consolidó el santuario como uno de los lugares más importantes de culto mariano en España, y su fama trascendió la región. El nombre del santuario, que se traduce como “Santuario de la Virgen de los Milagros”, refleja su origen místico.
El evento principal en la vida del santuario es la romería anual, que se celebra el Lunes de Pentecostés. Ese día, miles de fieles se reúnen aquí para participar en una solemne procesión. El cortejo avanza desde el templo hasta una cruz de granito de nueve metros de altura, situada en la cima de la colina a 438 metros sobre el nivel del mar. Desde este punto se disfruta de una vista panorámica sobre el valle del río Arnoia, lo que otorga a la ceremonia una atmósfera especial. Esta tradición, transmitida de generación en generación, es un vivo ejemplo de la religiosidad popular gallega.
El propio templo, construido en el siglo XVIII, es un destacado ejemplo del barroco gallego sobrio. El edificio tiene planta de cruz latina, coronado por una cúpula con linterna sobre el crucero, y su fachada está decorada con una torre de dos cuerpos. En una hornacina sobre la entrada principal se encuentra una estatua de la Virgen María. Sin embargo, no solo la arquitectura atrae a los visitantes. El santuario está rodeado por un robledal centenario, conocido como carballeira. Algunos de estos árboles son tan antiguos y majestuosos que su grandeza puede rivalizar con la del propio templo, conformando un conjunto único de patrimonio natural y arquitectónico.
Además del templo principal, el complejo cuenta con una pequeña capilla moderna para celebrar oficios al aire libre, una fuente, un parque infantil, un campo de fútbol y áreas de picnic con mesas y bancos. Todo esto convierte el santuario en un lugar ideal para la celebración de festividades masivas y ceremonias religiosas. Un rasgo cultural interesante es la doble escritura del nombre: “Maravillas” en castellano y “Marabillas” en gallego. Este hecho resalta la identidad cultural única de este rincón de espiritualidad en pleno corazón de Ourense.












