
En la temporada 2007 de Fórmula 1, se desató una situación en el equipo McLaren que sigue generando debate entre aficionados y expertos. En ese entonces, Fernando Alonso, que competía para la escudería británica, decidió agradecer a sus mecánicos de una manera inusual durante el fin de semana de carrera en Nürburgring.
En el primer día del fin de semana de Gran Premio, el piloto español pidió a su ingeniero que preparara una lista de todos los empleados que trabajaban con su monoplaza. En esta lista incluyeron no solo a los mecánicos principales, sino también a especialistas en combustible, neumáticos e incluso al encargado de almacén. El motivo detrás de esta solicitud se mantuvo desconocido hasta el momento del encuentro.
Más tarde, Alonso invitó a todos los que estaban en la lista a una de las zonas del garaje. Allí, entregó personalmente a cada uno un sobre con mil euros en su interior. Según testigos, este gesto fue inesperado para ellos y no tenía precedentes en el equipo. Los mecánicos agradecieron el detalle, aunque no ocultaron su sorpresa ante tal regalo.
Sin embargo, la alegría del personal duró poco. Poco después, el director deportivo de McLaren, Dave Ryan, ingresó al área técnica. Exigió que todos los sobres fueran devueltos, argumentando que lo dictaban las normativas internas del equipo. La dirección consideró este tipo de obsequios inaceptables y amenazó con despedir a quien no respetara la orden. Finalmente, el dinero fue regresado y se pidió a Alonso que no repitiera este tipo de iniciativas en el futuro.
La información sobre lo ocurrido se filtró rápidamente a la prensa. En algunas publicaciones se afirmaba que el español supuestamente intentó comprar la lealtad del personal. Sin embargo, exmiembros del equipo señalan que este tipo de atenciones por parte de los pilotos eran una práctica habitual en otros conjuntos de Fórmula 1. En particular, en Renault, donde Alonso competía anteriormente, este tipo de regalos no generaban ninguna controversia.
El episodio de los sobres se convirtió en uno de los momentos que, según algunos de los involucrados, evidenció la incompatibilidad entre Alonso y McLaren. A pesar de su profesionalismo y notables cualidades deportivas, el español nunca logró integrarse plenamente al equipo. Posteriormente, su relación con la escudería se fue deteriorando, lo que finalmente condujo a la separación al término de la temporada.
Excompañeros de equipo destacan que Alonso se caracterizaba por su determinación y fuerte carácter. Su deseo de ganar a veces generaba conflictos, pero muchos coinciden en que siempre fue una persona abierta y agradecida con quienes trabajaron a su lado. Tras su salida de McLaren, continuó manteniendo relaciones con sus antiguos colegas, lo que solo refuerza su calidad humana.












