
Lejos de las rutas turísticas habituales, en las estribaciones de los Pirineos catalanes, existen lugares que han conservado su esencia original. En la región de Alt Urgell, entre laderas verdes y caminos sinuosos, se esconde un rincón donde el silencio de las montañas se mezcla armoniosamente con el murmullo del agua. Este paraje, que no aparece en las guías turísticas populares, ofrece a los visitantes una experiencia única de conexión con la naturaleza.
Se trata de les Basses del Codó, un conjunto de piscinas naturales en el municipio de Coll de Nargó, en la provincia de Lleida. Aquí, lejos del turismo masivo, es posible disfrutar de un baño en aguas cristalinas rodeado de naturaleza salvaje. Las piscinas se formaron por la confluencia de los ríos Sallent y Valldarques, que durante miles de años han esculpido bañeras naturales en la roca caliza.
El acceso a este oasis natural toma apenas 5-10 minutos, aunque en algunos tramos del sendero es necesario tener precaución debido a las piedras resbaladizas. En los días despejados, los rayos de sol atraviesan el agua hasta el fondo, creando un sorprendente juego de luces. En primavera, cuando los ríos llevan más agua, pequeñas cascadas añaden una dinámica especial al paisaje. El agua aquí adquiere un tono turquesa gracias a la composición mineral de las rocas. Para quienes buscan tranquilidad, se recomienda llegar temprano por la mañana, especialmente en los meses de verano, cuando aumenta el número de visitantes.
Un viaje a Coll de Nargó no es solo una oportunidad para darse un baño. El municipio cuenta con un rico patrimonio histórico y cultural. La principal atracción es la iglesia románica de Sant Climent (Sant Climent de Coll de Nargó), reconocida como monumento histórico-artístico nacional. Su singular campanario combina elementos de influencia islámica en la base y estilo románico en la parte superior, siendo un claro ejemplo de la arquitectura lombarda de finales del siglo X y principios del XI.
En las cercanías se encuentran dos interesantes museos que narran la historia de la región. El museo “Dinosfera” (Dinosfera) exhibe una colección de huevos y restos de dinosaurios hallados en esta zona. El Museo de los Almadieros (Museu dels Raiers) está dedicado al antiguo oficio del transporte de madera por los ríos. En el camino hacia las piscinas se pueden ver viejos molinos y construcciones de piedra seca, que muestran cómo los habitantes aprovecharon los recursos hídricos en el pasado. Cerca de allí se sitúa la localidad de Bassella (Bassella), famosa por su renombrada carrera de motos.
Se puede llegar a les Bassess del Codo desde Lleida en coche en menos de dos horas. La ruta discurre por carreteras secundarias que ascienden suavemente al corazón de la comarca de Alt Urgell. Visitar este lugar permite combinar caminatas ligeras, un baño refrescante y el descubrimiento de la rica historia de los Pirineos catalanes, explorando la belleza tranquila oculta a la mayoría de los turistas.












