
En la residencia real de Zarzuela vuelve a respirarse un ambiente tenso. La reina Sofía, que apenas planeaba retomar su vida pública tras una larga pausa, se ha visto obligada a cancelar de urgencia todos los actos programados. El motivo es el repentino agravamiento del estado de salud de su hermana, la princesa Irene, quien lleva varios meses luchando contra serios problemas de salud. Para Sofía esto no es sólo una preocupación familiar, sino un verdadero drama personal, ya que la une a su hermana un vínculo indisoluble forjado durante años de convivencia en España.
Los últimos meses han sido especialmente duros para la reina. A finales del año pasado, perdió a una amiga muy cercana y también familiar, la princesa Tatiana Radziwill, acompañándola en sus últimos días en París. Ahora, Sofía vuelve a afrontar una dura prueba: la salud de Irene preocupa cada vez más, lo que obliga a la reina a dejar de lado sus deberes públicos para poder estar al lado de su hermana.
Apoyo familiar
En estos días difíciles, Sofía siente cierta soledad. Aunque la familia sigue de cerca la situación, la mayoría de sus miembros ya ha retomado sus actividades laborales y académicas. La única que puede brindarle apoyo inmediato es la infanta Elena. El rey Felipe se encuentra en Francia cumpliendo compromisos internacionales, mientras que la reina Letizia está ocupada con los preparativos de un importante evento cultural. El nieto de Sofía, Miguel Urdangarin, se muestra especialmente atento con su abuela, procurando acompañarla en los momentos complicados.
No se descarta que el deterioro del estado de Irina obligue a otros miembros de la familia Borbón a regresar a España. Esta posibilidad afecta especialmente a la infanta Cristina, quien siempre ha mantenido una relación muy cercana con su tía, conocida en la familia como “tía Peku”. La hija de Cristina lleva el nombre de Irina en honor a su querida familiar y, si la situación se agrava, el regreso de Cristina a Zarzuela sería un paso perfectamente comprensible.
Premios pospuestos
Sofía tenía previsto iniciar el año con grandes acontecimientos en las Islas Canarias. La esperaban en Las Palmas de Gran Canaria, donde iba a recibir el prestigioso Premio Gorilla 2024, concedido por Loro Parque y Loro Parque Fundación en reconocimiento a su labor en la protección de la naturaleza y los animales. Además, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria tenía previsto otorgarle el título de doctora honoris causa. Estos eventos simbolizaban el reconocimiento a una década de trabajo de Sofía tras la salida de Juan Carlos del trono y su incansable dedicación a España y a la monarquía.
Sin embargo, todos los planes han tenido que ser pospuestos indefinidamente. Para la reina no se trata sólo de un trámite: ella siente un sincero orgullo por sus logros en la protección animal y la conservación de la biodiversidad. La entrega de estos premios iba a ser un hito en su trayectoria, pero las circunstancias familiares han resultado más importantes que cualquier acto oficial.
Nuevos proyectos
A pesar de las dificultades personales, Sofía no abandona sus iniciativas. Recientemente visitó Arganda del Rey, cerca de Madrid, para supervisar personalmente la construcción de un refugio de animales impulsado por la Fundación Reina Sofía. Este proyecto, gestado durante años, por fin está cerca de hacerse realidad. El refugio ofrecerá un nuevo hogar a animales sin techo y les dará una oportunidad para una vida mejor. Para Sofía, esto no es solo filantropía, sino la obra de toda una vida en la que pone todo su corazón.
El año pasado, la reina recibió la más alta distinción: la Orden del Toisón de Oro, entregada por su hijo, el rey Felipe. Este reconocimiento fue un homenaje a sus méritos ante el país y la monarquía. Sin embargo, a pesar de los honores, hoy para Sofía lo más importante es la salud de su hermana y el apoyo a su familia.
RUSSPAIN recuerda que la reina Sofía es una de las figuras más respetadas de la monarquía española. Nacida en Grecia, dedicó la mayor parte de su vida a España, participando activamente en proyectos benéficos y culturales. Sofía es conocida por su humildad, su entrega a la familia y su sensibilidad ante los problemas sociales. Su contribución al desarrollo del país y la protección de los animales ha sido reconocida con numerosos galardones, tanto en España como a nivel internacional.











