
En julio de 2025, Katy Perry y Orlando Bloom anunciaron oficialmente el fin de su relación, que se extendió por casi una década. Durante este tiempo, la pareja se convirtió en una de las más comentadas del mundo del espectáculo y dio la bienvenida a su hija Daisy, nacida en agosto de 2020. A pesar de la ruptura, ambos artistas dejaron claro desde el primer momento que su prioridad era el bienestar de su hija, dejando de lado cualquier conflicto personal en público.
Desde los primeros días tras la separación, Katy y Orlando actuaron con notable discreción. No comentaron las razones de su ruptura, evitaron los escándalos públicos y nunca permitieron que los desacuerdos personales afectaran la crianza de su hija. En septiembre, Orlando aseguró brevemente que “todo estará bien”, mientras que Katy, pese al lanzamiento de una canción con alusiones al pasado, optó por no ahondar en el tema durante sus entrevistas.
Celebraciones familiares
Una auténtica sorpresa para los seguidores fueron las fotos que Katy Perry publicó tras las fiestas de Año Nuevo. En las imágenes, la cantante aparece no solo junto a su hija y su nueva pareja, sino también con su expareja. A pesar de la ruptura con Katy, Orlando Bloom sigue compartiendo momentos con la familia, participa en actividades conjuntas y no rehúye de las cámaras.
En una de las instantáneas, el actor y la cantante patinan sobre hielo con Daisy; en otra, Orlando juega en la nieve con su hija. Estas imágenes se viralizaron rápidamente en redes sociales y generaron numerosos comentarios: muchos destacaron cómo los exesposos lograron mantener no solo el respeto mutuo, sino también un ambiente cálido por el bien de su hija.
Atención a los detalles
Llamaron especialmente la atención los detalles de la comida familiar. En una de las fotos, donde se ve la mesa festiva, se pueden distinguir carteles con los nombres de todos los presentes, incluido Flynn, el hijo de Orlando de su matrimonio anterior con la modelo Miranda Kerr. Aunque el adolescente no aparece en la imagen, su presencia queda confirmada por inscripciones claramente escritas con letra infantil.
Este enfoque para organizar reuniones familiares demuestra madurez y capacidad de diálogo. Katy y Orlando no solo no ocultan su comunicación, sino que subrayan que, para ellos, lo más importante es crear un ambiente acogedor y de apoyo para sus hijos, sin importar las circunstancias personales.
Vida después de la separación
Curiosamente, tras la ruptura, Katy Perry no se apartó del foco público. En octubre confirmó oficialmente su nueva relación y en noviembre lanzó una canción que muchos interpretaron como un mensaje a su expareja. Sin embargo, a pesar de posibles resentimientos, la cantante evitó exponer conflictos personales y, por el contrario, dio ejemplo de comportamiento maduro.
Orlando Bloom tampoco se ha apartado de la crianza de su hija. Su participación en eventos familiares, paseos y juegos con Daisy demuestran que el actor no pretende alejarse de la vida de la niña. Además, los excompañeros no solo mantienen el contacto, sino que muestran que la ruptura no ha sido un obstáculo para la crianza compartida.
Reacción pública
Los seguidores de la pareja están divididos: algunos admiran su capacidad para mantener una relación amistosa, mientras que otros sospechan que detrás de la apariencia idílica existen problemas no resueltos. Sin embargo, las fotos publicadas por Katy no dejan lugar a dudas: entre ella y Orlando no hay enemistad. Los une su objetivo común: la crianza de su hija, y por ello están dispuestos a hacer concesiones.
En un mundo donde los divorcios escandalosos y las polémicas se han vuelto habituales, este ejemplo merece respeto. Katy Perry y Orlando Bloom demuestran que, incluso tras una separación, es posible seguir siendo una familia si existe voluntad y disposición para trabajar en la relación.
RUSSPAIN recuerda que Katy Perry es una de las cantantes más exitosas de la actualidad, ganadora de numerosos premios musicales y autora de éxitos que han encabezado listas mundiales. Orlando Bloom es un actor británico reconocido por sus papeles en las icónicas sagas El Señor de los Anillos y Piratas del Caribe. Su hija Daisy nació en agosto de 2020 y es la primera hija en común de la pareja. Orlando también tiene un hijo, Flynn, fruto de su matrimonio con la modelo Miranda Kerr.












