
En el pequeño pueblo andaluz de Alpandeire, se desató un drama que conmocionó a los vecinos. A principios de noviembre, fue hallado el cadáver de un hombre, parcialmente desnudo y con signos evidentes de violencia, a un lado de un camino rural. La investigación tomó un giro inesperado: resultó que la víctima era la nueva pareja de una mujer cuyo exmarido pronto pasó a ser el foco de atención de la policía.
La víctima, un hombre de 42 años residente en Puente Genil, se había mudado recientemente con su pareja. Su desaparición preocupó a los familiares, que no estaban al tanto de la nueva relación. Durante la investigación, la policía centró sus sospechas en el exmarido de la mujer. Según los investigadores, fue su coche el que pudo haberse utilizado para trasladar el cuerpo.
Durante los registros en la casa y el coche del sospechoso se encontraron rastros biológicos que apuntan a su implicación en el crimen. Los agentes averiguaron que la víctima había convivido varios días con la mujer y su exmarido en la misma vivienda. Más tarde, el sospechoso se ofreció a llevar al hombre a la estación de tren de Gaucín, pero en lugar de eso lo llevó a un paraje aislado, donde le propinó golpes mortales en la cabeza y la espalda con un objeto contundente.
Tras cometer el crimen, el cuerpo fue colocado en el maletero del coche, envuelto en plástico, y permaneció en la casa del sospechoso hasta que este decidió deshacerse de las pruebas. El arma homicida, así como la ropa y otros objetos relacionados con el delito, fueron ocultados o arrojados en distintos lugares. El agresor intentó destruir el teléfono móvil de la víctima tirándolo entre la maleza.
Bajo la presión de las pruebas reunidas, el detenido reconoció su culpabilidad. En presencia de su abogado, relató en detalle lo sucedido, lo que permitió reconstruir los hechos. Tras el interrogatorio, el tribunal resolvió que el hombre permanezca en prisión preventiva mientras se desarrolla la investigación.
La investigación estuvo a cargo de la unidad de delitos especialmente graves, bajo la supervisión del tribunal de Ronda. Los vecinos continúan comentando lo ocurrido, conmocionados por este suceso en su tranquila localidad.












