
En Alicante estalló un escándalo que podría cambiar la percepción de los ciudadanos sobre las autoridades y el sistema de adjudicación de viviendas. Por primera vez en dos décadas, la ciudad lanzó un nuevo programa de construcción de viviendas asequibles, pero en lugar de resolver los problemas habitacionales de quienes más lo necesitan, los apartamentos de lujo terminaron en manos de funcionarios y sus familiares. Este hecho desató una ola de indignación y puso en duda la transparencia de la labor municipal.
El foco está puesto en un residencial situado en la exclusiva zona de La Condomina. Allí se construyeron pisos amplios de tres o cuatro dormitorios, con garaje, trastero, piscina, canchas deportivas e incluso un gimnasio privado. Todo esto, a un precio dos veces menor al del mercado. Sin embargo, la información sobre la venta de estas viviendas no fue publicada y el proceso de asignación se realizó sin ningún tipo de supervisión municipal.
Un esquema oculto
En vez de una convocatoria pública, como exige la ley, la promotora decidió por su cuenta quiénes serían los beneficiarios de las nuevas viviendas. Entre los afortunados figuran la próxima jefa del área municipal de urbanismo, un alto directivo del municipio y el arquitecto municipal. Algunos de ellos incluso recibieron varias viviendas a nombre de familiares.
Según la oposición, las autoridades municipales decidieron deliberadamente no crear una comisión para supervisar la distribución de viviendas. Como resultado, la lista de beneficiarios permaneció en secreto y la opinión pública solo supo del escándalo cuando la información se filtró a la prensa. En respuesta a la presión social, el alcalde prometió iniciar una investigación interna y remitir los materiales a la fiscalía.
Preguntas sin respuesta
Especial indignación generó el hecho de que los pisos en una zona exclusiva fueran inaccesibles para la mayoría de los vecinos. Mientras tanto, miles de familias siguen en lista de espera por una vivienda, y muchos jóvenes se ven obligados a abandonar Alicante por la imposibilidad de alquilar o comprar. A pesar de ello, la promotora recibió cientos de solicitudes, pero adjudicó los pisos solo entre unos pocos elegidos.
Los requisitos para acceder a una vivienda eran mínimos: mayoría de edad, usar el piso como residencia principal y que los ingresos familiares no superaran los 54.000 euros anuales. Sin embargo, era el propio promotor quien decidía quién merecía las llaves de los nuevos apartamentos. Además, las autoridades regionales tampoco verificaron si los adjudicatarios cumplían estos criterios.
Exigencias al gobierno
La oposición exige al alcalde y al gobierno regional explicaciones y la publicación íntegra de la lista de beneficiarios. Se pone especial énfasis en el papel de los dirigentes municipales, quienes, según la oposición, podrían haber empleado su cargo para beneficio propio. La transparencia y la equidad en la asignación de viviendas se ha convertido en tema de debate en todos los niveles de la administración.
Al mismo tiempo, representantes de la oposición insisten en convocar una sesión extraordinaria del ayuntamiento para que el alcalde rinda cuentas personalmente ante los ciudadanos. Además, se está preparando una denuncia ante los organismos anticorrupción y la agencia contra el fraude, con el fin de esclarecer por qué se ignoraron los requisitos de transparencia.
Reacción social
Los vecinos expresan su descontento y exigen acciones inmediatas. Mientras miles de familias esperan su turno para acceder a una vivienda y los terrenos municipales siguen destinándose a nuevos proyectos, el escándalo por los pisos de lujo se ha convertido en un símbolo de desconfianza hacia las autoridades. La cuestión sobre quién más pudo haber accedido a viviendas mediante este procedimiento opaco sigue sin respuesta.
Mientras las autoridades prometen esclarecer la situación, el descontento social no deja de crecer. El foco está puesto no solo en nombres concretos, sino también en el propio sistema que permitió la puesta en marcha de este mecanismo. Se esperan nuevas inspecciones y, posiblemente, nuevas revelaciones en los próximos días.












