
En 2025, Barcelona decidió renovar radicalmente su imagen visual. Tras quince años utilizando el anterior estilo corporativo, las autoridades municipales presentaron un nuevo logotipo que acompañará todas las comunicaciones oficiales. La principal novedad es la desaparición de la habitual palabra «municipio» (ayuntamiento) del emblema. Ahora, el logotipo solo muestra la inscripción «Barcelona» y el escudo oficial de la ciudad, que ha pasado del lado izquierdo al derecho.
El diseño ha sido desarrollado especialmente para la capital catalana por el estudio Principi. Para la nueva identidad visual se creó una tipografía única: es más ligera, elegante y moderna, algo que se percibe de inmediato. La paleta de colores se mantiene fiel a la tradición: rojo y blanco, además de negro sobre fondo rojo. Sin embargo, el fondo ha desaparecido, haciendo el logotipo más liviano y versátil para diferentes formatos.
Las autoridades municipales explican que esta decisión busca fortalecer el vínculo entre la administración de la ciudad y sus habitantes. El nuevo lenguaje visual pretende que la comunicación sea más abierta y que la ciudad se sienta más cercana a la gente. El abandono de la palabra «municipio» resalta la intención de apostar por una comunicación más informal y moderna, alejándose de la excesiva oficialidad.
El logotipo renovado se utilizará en todos los documentos oficiales, señalizaciones, transporte y plataformas digitales. Este enfoque permite que Barcelona se destaque entre otras ciudades de España y Europa, poniendo énfasis en su propia identidad e innovación. La ciudad sigue las tendencias globales en el ámbito del diseño, manteniendo al mismo tiempo el respeto por sus símbolos históricos.











