
En una pequeña residencia de ancianos en La Algaba, en las afueras de Sevilla, se ha registrado una situación preocupante: dos virus peligrosos —covid y gripe A— han afectado simultáneamente a residentes y empleados del centro. Como resultado de este brote, dos personas mayores han fallecido y otras veinte han resultado infectadas. Entre los contagiados hay tanto residentes como trabajadores de la residencia.
Entre quienes sufrieron la infección con mayor gravedad, seis requirieron hospitalización. Actualmente, dos de ellos siguen ingresados: uno lucha contra las consecuencias de la gripe A y otro presenta complicaciones derivadas de una neumonía nosocomial. Los demás ya han sido dados de alta o continúan recibiendo tratamiento dentro de la residencia.
Ambos pacientes fallecidos padecían las dos infecciones al mismo tiempo —se detectó la presencia simultánea del virus de la gripe A y del coronavirus—. Según los médicos, fue precisamente la combinación de ambas enfermedades lo que resultó fatal para su salud. El resto de los infectados permanece bajo constante supervisión médica y su estado se considera estable.
Como respuesta a la situación, se implantaron de inmediato estrictas medidas sanitarias en el centro. El personal incrementó el control sobre el estado de salud de todos los residentes, restringió las visitas y revisó los protocolos internos de seguridad. El objetivo es evitar una mayor propagación de la infección y proteger a los más vulnerables.
Las autoridades locales siguen de cerca la evolución de los acontecimientos. En la residencia de ancianos se siguen realizando pruebas y monitoreando el estado de todos los que estuvieron en contacto con los infectados. El brote ha recordado que, incluso años después del inicio de la pandemia, los virus siguen representando una grave amenaza para las personas mayores y vulnerables.











