
En España vuelve a debatirse sobre los límites de lo posible y lo permitido en la vida familiar. La historia de un residente de Cataluña de 91 años que recientemente se convirtió en padre por séptima vez ha generado intensos debates sobre la edad, la responsabilidad y el papel de los padres en la sociedad actual. Para muchos españoles, este caso no es solo una noticia sorprendente, sino también una oportunidad para reflexionar sobre los cambios en las perspectivas tradicionales sobre la familia y la paternidad.
El nacimiento de la hija, Luisa María, resultó un acontecimiento inesperado incluso para los más cercanos. La madre de la niña, Aisha, es 52 años menor que su esposo. Pese a la diferencia de edad, la pareja lleva tres años conviviendo y no oculta sus sentimientos. El propio padre admite que siempre ha mantenido relaciones con mujeres mucho más jóvenes que él, y que cada vez el nacimiento de un hijo marcaba una nueva etapa en su vida.
Historia familiar
El hombre ya tiene seis hijos de diferentes mujeres; de hecho, su hija mayor tiene 60 años y la menor solo siete meses. En la familia también han vivido momentos trágicos: una de las madres de sus hijos falleció, dejando una hija tras de sí. A pesar de las relaciones complicadas con sus exparejas, el hombre mantiene contacto con todos sus hijos, sin importar la edad ni la distancia.
Habla con orgullo de sus hijas: algunas han triunfado en el deporte, otras han seguido diferentes caminos. La llegada de la nueva pequeña, según él, llenó el hogar de alegría y se convirtió en una fuente de inspiración para toda la familia. Aisha, madre de Luisa María, destaca que su esposo es un padre atento y cariñoso, que no teme asumir todas las tareas del cuidado de la niña.
Vida activa a pesar de la edad
Desafiando los estereotipos sobre la vejez, el protagonista lleva un estilo de vida activo. Sigue participando en maratones, trabaja en el campo, esquía y anda en bicicleta. Según él, el deporte y la actividad física constante le ayudan a mantener la vitalidad y la salud. No oculta su orgullo por los logros: en los últimos años ha cruzado la meta de maratones en Roma, Nueva York y Los Ángeles, compitiendo en la categoría de mayores de 80 años.
El hombre responde con humor a las preguntas sobre su edad y no ve nada extraordinario en su decisión. Está convencido de que lo más importante no es la cantidad de años vividos, sino el deseo de vivir plenamente y estar al lado de los seres queridos. Ante los comentarios de que no podrá acompañar mucho tiempo a su hija menor, responde: «Vivo aquí y ahora. Lo que importa es que la niña se sienta amada y no se sienta abandonada».
Una mirada a la paternidad
A diferencia de muchos casos de paternidad tardía, este hombre no mantiene distancia con sus hijos. Procura estar involucrado en sus vidas, a pesar de la diferencia de edad y la distancia. Según él, los fracasos matrimoniales no le impidieron mantener una relación cercana con sus hijas. Aisha destaca que su esposo no solo es un buen padre, sino también un compañero fiable que no teme a los cambios ni a los nuevos retos.
Ahora que dispone de más tiempo libre, se ha volcado por completo en su familia y en sus pasatiempos favoritos. No oculta que no piensa detenerse en lo conseguido y sigue haciendo planes para el futuro. Para él, es importante no solo su propia felicidad, sino también mostrar a los demás que la edad no es un obstáculo para una vida activa y para nuevos comienzos.
En los últimos años, en España cada vez se dan más noticias sobre la paternidad tardía. La sociedad reacciona de manera diversa ante estos casos: algunos admiran el coraje y la energía, mientras otros dudan de la capacidad de criar hijos a una edad tan avanzada. Sin embargo, los ejemplos de padres mayores activos son cada vez más visibles, y el debate sobre los límites de la paternidad y maternidad sigue en aumento. Se recuerdan historias de conocidos actores y deportistas que también se convirtieron en padres después de los 80 años, generando un gran eco social.












