
El escándalo por irregularidades financieras en la asociación escolar de Lloret de Mar se ha convertido en uno de los temas más debatidos en Cataluña. Un funcionario municipal está en el centro de la polémica, lo que destaca la importancia de la transparencia en la gestión de fondos públicos. Para los vecinos de la región, este caso podría afectar la confianza en las autoridades locales y en el sistema de ayudas a las familias.
Acusaciones y detalles del caso
El juzgado de Blanes ha iniciado una investigación contra tres exmiembros de la directiva de la Asociación de Familias de Alumnos (AFA) del colegio Pompeu Fabra. Entre los investigados está Joan Escalona, actual concejal de transporte y servicios, quien anteriormente fue secretario de la AFA. La investigación analiza si se usaron fondos de la asociación para fines personales y si hubo beneficios indebidos para los hijos del funcionario. Según informa El País, el importe supera los 100.000 euros, lo que plantea serias dudas sobre el control en este tipo de entidades.
Además de Escalona, la expresidenta y la ex tesorera de la asociación también están siendo investigadas. Se les acusa de fraude, apropiación indebida, gestión irregular y falsificación de documentos. Según la investigación, podrían haber pagado gastos personales con fondos escolares y tramitado ayudas ficticias de comedor para sus hijos. Tras el cambio de directiva en la AFA, el nuevo equipo detectó importantes irregularidades contables y llevó el caso ante la justicia.
Respuesta de las autoridades y la oposición
El municipio de Lloret de Mar enfrenta una situación complicada. El alcalde Adrià Lamelas manifestó su apoyo al principio de presunción de inocencia, aunque subrayó que no descarta tomar decisiones sobre el personal si surgen nuevos hechos. Los partidos de la oposición, entre ellos Juntos, Todos por Lloret y ERC, consideran necesario apartar temporalmente a Escalona del cargo hasta que finalice la investigación. Según El País, todavía no se han presentado pruebas oficiales de culpabilidad del funcionario, pero la presión social va en aumento.
La Oficina Anticorrupción de Cataluña desempeñó un papel clave en el desarrollo del caso, al iniciar una auditoría de las finanzas de la AFA. La inspección reveló numerosos errores contables y operaciones sospechosas, como la compra de equipos y dispositivos electrónicos registradas como gastos de alimentación. El informe de los auditores señala que la diferencia entre los resultados de dos ejercicios financieros fue de unos 90 000 euros, una cifra que no corresponde con la actividad habitual de la asociación.
Auditoría y nuevos hechos
Los auditores detectaron que algunos gastos se registraron de manera irregular: entre ellos, la compra de teléfonos móviles, un micrófono y electrodomésticos que fueron contabilizados como productos alimenticios. Además, la estructura de los gastos de personal cambió drásticamente sin razones aparentes: si un año representó el 90% de los costes totales, al siguiente apenas alcanzó el 55%. Esto suscitó nuevas dudas sobre la transparencia en la gestión de los fondos.
Durante la investigación se descubrió que Joan Escalona podría haber aprovechado su cargo para obtener beneficios indebidos en la alimentación de sus hijos, lo que le permitió ahorrar alrededor de 2.000 euros. Según El País, esta cantidad ya ha sido devuelta, aunque la instrucción sigue analizando todas las circunstancias del caso. La vista judicial está prevista para octubre y, unos días antes, se espera la declaración de testigos entre el personal del colegio.
Contexto y casos similares
Los escándalos relacionados con irregularidades financieras en instituciones educativas no son inusuales en España. En los últimos años, la atención a la transparencia en la gestión de fondos públicos ha aumentado, especialmente tras varios casos de alto perfil en distintas regiones del país. Por ejemplo, recientemente en Alicante, el tribunal citó a altos cargos en un proceso sobre la adjudicación de viviendas, lo que también generó una amplia repercusión social — detalles de este proceso pueden consultarse aquí. Estas situaciones muestran la necesidad de reforzar los controles y exigir mayor responsabilidad a los directivos de entidades públicas.
En los últimos años, en España se han multiplicado los casos en los que directivos de entidades sin ánimo de lucro han sido investigados por presuntos desvíos de fondos y abusos. En 2025, en Madrid se investigó un caso de uso indebido de recursos en una asociación de padres y, en Valencia, se detectó un esquema de pagos ficticios relacionados con la alimentación. Estos hechos evidencian que el control sobre el gasto de fondos públicos sigue siendo un asunto relevante y requiere atención constante tanto de las autoridades como de la sociedad civil.












