
A las 20:00, hora local, finalizó la votación en Extremadura y comenzó el recuento de votos. Esta noche, la atención está puesta en cinco indicadores clave que pueden transformar el panorama político de la región. Cada uno refleja no solo la competencia entre partidos, sino también los posibles escenarios para la formación de gobierno.
El primer número es 33. Este es el número de escaños necesarios para lograr la mayoría absoluta en la Asamblea de Extremadura, que cuenta con un total de 65 asientos. Para María Guardiola y su partido, este es el objetivo más perseguido, que nunca ha sido alcanzado por el Partido Popular (PP). Incluso en 2011, cuando José Antonio Monago obtuvo un récord del 46% de los votos, el partido se quedó en 32 diputados. Si Guardiola alcanza los 33 escaños, sería un logro histórico. Sin embargo, la probabilidad de este resultado es solo del 12%. Es más probable que, para formar mayoría, el PP necesite el apoyo o al menos la neutralidad de Vox. Si el PP no supera el total de votos de las fuerzas de izquierda, el papel de Vox en las negociaciones crecerá, y la victoria de Guardiola será menos clara.
Desplazamiento hacia la derecha
El segundo dato es 40. Ese es el número de escaños que podrían alcanzar juntos PP y Vox si las previsiones se confirman. En 2023, estos partidos ya lograron 33 escaños, lo que permitió a Guardiola asumir la presidencia regional, a pesar de haber obtenido menos votos que el socialista Guillermo Fernández Vara. Ahora, las encuestas otorgan a las fuerzas de derecha hasta un 55% de los votos y cerca de 40 escaños en el parlamento. Esto sería una clara señal de un cambio del electorado hacia la derecha en una región tradicionalmente de centroizquierda.
La tercera cifra es 10. Ese es el número de escaños que podría obtener Vox si duplica su apoyo en comparación con las elecciones anteriores. En 2023, el partido consiguió 5 escaños y el 8,14% de los votos, muy por debajo de sus mejores resultados en otras comunidades. Sin embargo, ahora todas las encuestas pronostican un crecimiento considerable para Vox. Si la formación duplica su representación, su líder Santiago Abascal podrá hablar de un éxito estratégico y de una mayor influencia a nivel regional.
Caída de los socialistas
La cuarta cifra es 20. Para los socialistas (PSOE), es un umbral crítico. Ya está claro que el partido perderá el estatus de fuerza más votada de la región. Si el resultado es inferior a 28 escaños y al 39,9% de los votos, será el peor dato de su historia. Pero podría ser aún más grave: si el PSOE baja de los 20 escaños y del 30% de los votos, sería un golpe duro para el equipo de Pedro Sánchez y motivo de serias reflexiones sobre el futuro del partido en Extremadura.
El quinto número es 7. Esa es la cantidad de escaños que podría obtener la coalición Unidas por Extremadura si se confirman las previsiones. Actualmente, la alternativa de izquierda cuenta con 4 escaños, pero un crecimiento hasta 6 igualaría los récords de Izquierda Unida (IU) en 1995 y de Podemos en 2015. Si logran alcanzar los 7 escaños, Irene de Miguel conseguirá un logro histórico para esta corriente política.
Noche de expectativas
La noche del recuento de votos en Extremadura promete ser tensa. Cada uno de estos cinco indicadores puede cambiar el equilibrio de fuerzas y determinar quién formará gobierno. Todas las miradas están puestas en si el PP logrará por primera vez la mayoría absoluta, cuánto aumentará la influencia de Vox y si la izquierda alternativa podrá aprovechar el retroceso de los socialistas. Los resultados se conocerán muy pronto; mientras tanto, las sedes políticas contienen la respiración a la espera de los primeros datos.












