
En las últimas semanas, los españoles se enfrentan cada vez más a un problema inesperado: por las tardes, resulta casi imposible encontrar verduras, frutas y carne frescas en los supermercados Mercadona. Para muchos habitantes de las grandes ciudades, que solo pueden hacer la compra después del trabajo, esta situación supone un verdadero reto. El problema no es solo la incomodidad: está en juego el acceso a productos frescos para millones de familias cuyos horarios laborales les impiden acudir a las tiendas durante el día.
El problema ha cobrado amplia notoriedad después de que decenas de consumidores de diferentes regiones comenzaran a compartir sus quejas en redes sociales. Muchos señalan que ya a las 18:00 las estanterías de frutas, verduras y carne refrigerada están casi vacías, a pesar de que las tiendas permanecen abiertas hasta las 21:30. En algunos casos, la variedad de productos frescos desaparece incluso antes, y los empleados empiezan a retirar los restos mucho antes del cierre oficial.
Oleada de quejas
En la red X (antes Twitter), los usuarios expresan activamente su descontento. Uno de los clientes escribió: «¿Por qué después de las seis de la tarde ya no se puede comprar ni fruta, ni verdura, ni carne en Mercadona? La tienda sigue abierta hasta las nueve y media». Estos mensajes se publican cada día, y muchos destacan que la situación se repite desde hace varias semanas.
Algunos clientes creen que la razón es la alta demanda, que no se compensa con un stock suficiente de productos. Otros opinan que se trata de una nueva política de la cadena relacionada con la optimización logística o la reducción de costes en el almacenamiento de productos perecederos. En cualquier caso, para quienes se ven obligados a comprar por la tarde, la variedad se reduce al mínimo.
Respuesta de Mercadona
Los representantes oficiales de Mercadona no han ignorado el debate. En respuesta a las numerosas quejas, la empresa prometió realizar una investigación interna para averiguar por qué los productos frescos desaparecen de las estanterías mucho antes del cierre de las tiendas. En sus comunicaciones con los clientes, los empleados piden que se indiquen las direcciones concretas de las tiendas y el horario en el que surgió el problema para poder analizar la situación lo antes posible.
Sin embargo, muchos compradores están convencidos de que no se trata de casos aislados, sino de un problema sistémico. En los comentarios a las publicaciones destacan que esta situación se observa prácticamente en todos los barrios, independientemente de la ciudad o la región. “Esto ocurre no solo en nuestro barrio, sino en todo el país”, escriben usuarios desde Madrid, Barcelona, Valencia y Zaragoza.
Impacto en los compradores
Para los trabajadores españoles que solo pueden ir a las tiendas por la tarde, la desaparición de productos frescos se convierte en un problema grave. Muchos señalan que se ven obligados a cambiar sus hábitos, buscar tiendas alternativas o comprar productos congelados en lugar de frescos. La situación se siente especialmente aguda en las zonas de alta densidad de población, donde la demanda de productos frescos es tradicionalmente mayor.
En algunos casos, los clientes se quejan de que los empleados empiezan a retirar los productos de las estanterías ya a partir de las 17:30, lo que provoca aún más frustración. “Salimos del trabajo y ni siquiera podemos comprar manzanas o pollo”, comentan vecinos de Zaragoza y Valencia. En las redes sociales se debate que esta práctica podría causar la pérdida de la lealtad de los clientes y que pasen a la competencia.
Reacción social
El debate sobre la situación en Mercadona va más allá de quejas puntuales. En redes sociales se crean hilos donde los usuarios comparten fotos de estanterías vacías y relatan sus intentos de encontrar productos frescos por la tarde. Algunos proponen boicotear los supermercados, otros exigen explicaciones públicas a la dirección y cambios inmediatos en la política de gestión del surtido.
Mientras los representantes de Mercadona se limitan a prometer que investigarán el asunto, los compradores siguen enfrentándose a las mismas dificultades. Sigue abierta la pregunta de si la situación cambiará próximamente. Mientras tanto, la desaparición de productos frescos por la tarde se convierte en uno de los temas más comentados entre los consumidores españoles.












