
En el parque forestal de Collserola, en las afueras de Barcelona, continúa un amplio operativo para detectar y contener un brote de peste porcina africana entre jabalíes salvajes. En los últimos días, los especialistas han hallado cerca de cincuenta animales muertos dentro de una zona de control especialmente delimitada. Hasta el momento se han confirmado nueve casos de contagio, pero los análisis de las demás carcasas aún no han concluido.
Las labores se realizan en un radio de seis kilómetros desde el punto donde se detectaron los primeros casos sospechosos. El área abarca zonas de Bellatera y el municipio de Cerdanyola del Vallès, así como los bosques adyacentes entre las autopistas C-58, AP-7 y C-16. En las tareas participan no solo servicios agrícolas y de protección ambiental, sino también la policía y unidades militares de la UME.
Búsqueda y control
La operación de búsqueda de animales muertos se organiza bajo un estricto procedimiento: el territorio se divide en cuadrantes de 300 metros, y a cada uno se le asigna un equipo específico. Los especialistas inspeccionan cada zona minuciosamente para no dejar ninguna carcasa sin detectar. A lo largo de las carreteras y pasos subterráneos se instalan barreras físicas y químicas para evitar que los animales infectados salgan del área definida.
Paralelamente, la policía supervisa los puentes y otras posibles rutas de migración de los jabalíes. Las autoridades señalan que, por el momento, únicamente se está llevando a cabo la búsqueda y análisis de ejemplares muertos; no se han realizado capturas masivas ni sacrificios de animales. Todas las carcasas encontradas se envían a laboratorios para confirmar o descartar el contagio.
Intervención de expertos
A la zona de cuarentena han llegado especialistas del Ministerio de Agricultura y representantes de la Comisión Europea. Asesoran a los servicios locales sobre los métodos de captura y la posible eliminación de animales para minimizar el riesgo de propagación de la infección. Las rutas para instalar trampas ya están preparadas, aunque la decisión final sobre su implementación se tomará tras consultar con los expertos.
Según el jefe del grupo de agentes, lo principal ahora es evitar que el virus salga de la zona controlada. Se presta especial atención hacia el norte, en dirección a Matadepera (Matadepera), ya que, en caso de propagación, la infección podría avanzar hacia el interior de Cataluña. La dirección sur se considera menos peligrosa debido a barreras naturales: la ciudad de Barcelona y el mar.
Causas y dimensiones
Según datos preliminares, el brote podría haberse originado por la llegada a la naturaleza de residuos alimentarios contaminados. Una de las hipótesis es que los jabalíes comieron restos de un bocadillo con embutido infectado. Actualmente, alrededor de mil jabalíes salvajes habitan la zona de cuarentena y los expertos temen que el número de víctimas pueda aumentar.
Las autoridades instan a los residentes y visitantes de la región a abstenerse de entrar en los bosques de Collserola para no interferir con el trabajo de los especialistas y evitar la posible propagación del virus. También se han suspendido temporalmente las exportaciones de carne de cerdo de la región para prevenir pérdidas económicas y nuevos brotes fuera de España.
Próximas acciones
Por el momento, la situación permanece bajo control, pero los servicios realizan una monitorización continua las 24 horas. Todos los cadáveres hallados son analizados minuciosamente y la zona es patrullada por tierra y aire. Si se detectan nuevos focos de infección, se implementarán medidas de seguridad adicionales.
Se recuerda a la población la importancia de cumplir las normas sanitarias y no acercarse a los lugares donde trabajan los especialistas. Las autoridades subrayan que la peste porcina africana no representa un peligro para las personas ni para otras especies animales, pero la situación exige la máxima precaución y una actuación coordinada de todos los servicios.












