
La exconcejala y exdiputada municipal del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Leire Díez, se ha visto envuelta en un importante caso penal. La mañana del miércoles fue detenida por agentes de la Guardia Civil y actualmente se encuentra en los calabozos de Tres Cantos. Junto a ella, también fue arrestado el ex presidente de la empresa pública SEPI, Vicente Fernández. Ambas detenciones están relacionadas con una investigación que lidera la Audiencia Nacional por encargo de la Fiscalía Anticorrupción. La operación sigue en marcha y se espera que próximamente salgan a la luz nuevos detalles.
Díez, de 52 años y originaria de Bilbao, es considerada por la investigación como una figura clave en la supuesta trama delictiva. Según la Fiscalía, encabezaba un grupo cuya finalidad era desacreditar a la dirección de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y a miembros de la Fiscalía Anticorrupción. Todo ello, presuntamente, con el objetivo de obstaculizar investigaciones que afectan a políticos y empresarios.
Resulta llamativo que la propia Díez se autodefine como periodista de investigación y afirma que desde hace años estudia los llamados “asuntos oscuros” del Estado español. En una reciente entrevista televisiva, aseguró no haber cometido ninguna irregularidad y se considera víctima de presión. Insiste en que el activismo periodístico no debe ser motivo para una persecución penal.
La segunda figura implicada en el caso
Vicente Fernández, el segundo detenido en este caso, asumió la presidencia de SEPI en 2018, coincidiendo con la llegada al poder de Pedro Sánchez. Ocupó ese cargo solo un año, tras lo cual pasó al sector privado. Posteriormente, su nombre apareció vinculado a la empresa Servinabar, implicada en la investigación conocida como el «caso Cerdán».
Fernández ya había estado anteriormente bajo la lupa de las autoridades. En concreto, fue acusado en el caso de la adjudicación de la licencia para la explotación de la mina de Aznalcóllar en Sevilla. El procedimiento se tramitó en un juzgado de Sevilla, pero no se han revelado detalles sobre su desenlace.
Núcleo de las acusaciones
En el marco de la investigación actual, a Leire Díez y Vicente Fernández se les atribuyen delitos de cohecho y abuso de poder. La investigación sostiene que podrían haber utilizado sus contactos e influencia para interferir en el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad y del sistema judicial. Según la fiscalía, sus actuaciones habrían estado orientadas a proteger los intereses de determinados políticos y empresarios cuyos casos se examinaban en la Audiencia Nacional.
Hasta el momento no se han presentado cargos formales y la operación de detención continúa. Los investigadores no descartan que en los próximos días la lista de sospechosos pueda ampliarse. La opinión pública sigue atenta el caso, ya que afecta a varios niveles de la administración y del sector empresarial.
Reacciones y consecuencias
Las detenciones han causado gran repercusión en los círculos políticos de España. Los representantes del PSOE, por el momento, se abstienen de hacer comentarios, limitándose a señalar que seguirán atentos al desarrollo de los acontecimientos. Por su parte, la oposición exige transparencia y una investigación exhaustiva de todas las circunstancias del caso.
Periodistas y expertos señalan que sucesos como este socavan la confianza en las instituciones públicas. La sociedad demanda cada vez más honestidad y transparencia en la labor de los funcionarios y políticos. La fiscalía ha prometido actuar con la máxima transparencia e informar a la opinión pública sobre el avance de las investigaciones.
Si no estaba al tanto, Leire Díez ocupó anteriormente el cargo de concejala municipal por el PSOE y participó activamente en la vida pública de Bilbao. Vicente Fernández, por su parte, fue nombrado presidente de SEPI en 2018 y era considerado cercano al gobierno de Pedro Sánchez. SEPI es un importante holding público que gestiona participaciones en sectores estratégicos de la economía española. Ambos implicados ya han estado previamente en el centro de la atención mediática y de las autoridades.












