
Los sucesos ocurridos en Madrid en vísperas del Día Internacional de la Mujer generaron una amplia repercusión pública. En la capital de España, la policía detuvo a 13 personas implicadas en un ataque a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense. El incidente tuvo lugar el 6 de marzo y se convirtió en uno de los casos más comentados de intervención de grupos radicales en la vida estudiantil del país. Según El País, los detenidos actuaron para boicotear actividades dedicadas al 8-M, lo que provocó preocupación entre estudiantes y profesores.
La investigación determinó que un grupo de unas veinte personas irrumpió en el edificio universitario, donde provocó desórdenes, causó daños materiales e intentó colocar símbolos de Falange. A pesar de los intentos de ocultar sus rostros, la mayoría de los participantes fue identificada. Entre ellos había tanto adultos como seis menores de edad, a quienes la policía aún no ha detenido por falta de pruebas suficientes. La operación de detención fue denominada “Jauría” y estuvo a cargo de la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional.
Vínculos con la ultraderecha
La investigación reveló que los detenidos tienen vínculos con el Sindicato Español Universitario, una organización relacionada con la Falange. Dos de ellos ya habían sido identificados anteriormente por la policía por hechos similares. Durante el asalto, los participantes arrancaron carteles dedicados a los derechos de las mujeres y actuaron de manera agresiva hacia los estudiantes presentes en el edificio. La policía puso especial atención en el llamado «aula de estudiantado social», considerada un centro de actividad de colectivos estudiantiles.
Según El País, en los días previos al ataque aparecieron en el campus pegatinas con símbolos de la Falange y lemas antipatrióticos. Esto refuerza la hipótesis de una acción premeditada. Las autoridades señalan que el grupo actuó de manera coordinada y con el objetivo de intimidar a los participantes en eventos relacionados con el 8-M. Los detenidos enfrentan cargos por alteración del orden público, daños materiales y vulneración de derechos fundamentales.
Respuesta de las autoridades y la universidad
Las autoridades de Madrid respondieron con firmeza al incidente. El delegado del gobierno en la región, Francisco Martín, afirmó que cualquier intento de desestabilizar la sociedad será frenado. Destacó que todo intento de romper el consenso cívico está condenado al fracaso. La dirección de la universidad también emitió un comunicado expresando su apoyo al movimiento por los derechos de las mujeres y condenando las acciones de los radicales. El decanato señaló que el ataque buscaba reprimir e intimidar a estudiantes y empleados, así como sabotear los actos dedicados a la defensa de los derechos de las mujeres.
La policía continúa la investigación para identificar a todos los implicados en el ataque. Las autoridades consideran endurecer las medidas de seguridad en los campus universitarios, especialmente durante la celebración de eventos multitudinarios. Según estima russpain.com, este tipo de incidentes podría llevar a una revisión de las políticas de seguridad en los centros educativos del país.
Contexto y repercusiones
En los últimos años se observa en España un incremento de la actividad de grupos ultraderechistas, especialmente en vísperas de eventos sociales relevantes. Los ataques en campus universitarios e intentos de boicotear actos vinculados a la defensa de los derechos de las mujeres son cada vez más frecuentes. En 2025 ya se registraron incidentes similares en Barcelona, cuando grupos radicales intentaron sabotear asambleas estudiantiles. En aquella ocasión, la policía también detuvo a varias personas y las universidades reforzaron las medidas de seguridad.
Expertos señalan que este tipo de incidentes afecta el ambiente en las universidades y puede llevar a un endurecimiento de los controles sobre la organización de eventos multitudinarios. Las autoridades de España subrayan la importancia de proteger los derechos de estudiantes y profesores, así como la necesidad de combatir manifestaciones extremistas en el entorno educativo. Se prevé que próximamente se discutirán nuevas medidas para reforzar la seguridad en los campus de todo el país.












